La DGT introduce la etiqueta roja ES‑AV para identificar vehículos autónomos, regular sus pruebas y acelerar el desarrollo de la movilidad automatizada en España.
La DGT estrena un distintivo clave para el futuro del automóvil
La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha un nuevo distintivo ambiental que marcará un antes y un después en la movilidad española. Se trata de la nueva etiqueta roja, un identificador creado para clasificar a los vehículos autónomos que circulen en fase de pruebas por las carreteras del país. El distintivo, denominado ES‑AV —siglas de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de Vehículos Automatizados—, forma parte del Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados, recogido en la instrucción VEH 2025/07.
Con este movimiento, España se alinea con países como Estados Unidos o China, que ya han avanzado en la experimentación con tecnologías de conducción autónoma. La DGT busca así impulsar un marco regulatorio sólido que permita a empresas y centros de investigación desarrollar, testar y perfeccionar sistemas de automatización en condiciones reales de tráfico.
Un distintivo para ordenar, supervisar y acelerar la innovación
La etiqueta roja ES‑AV no es un distintivo ambiental al uso. Su función no es clasificar vehículos por emisiones, sino identificar de forma inequívoca a los automóviles equipados con sistemas de conducción autónoma que participan en programas de prueba autorizados.
Este distintivo permitirá:
- Facilitar la supervisión y trazabilidad de los ensayos.
- Garantizar la transparencia en la circulación de vehículos automatizados.
- Impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico en el sector.
- Crear un entorno regulado que convierta a España en un referente europeo en movilidad inteligente.
La DGT subraya que este marco normativo pretende equilibrar innovación y seguridad, asegurando que las pruebas se realicen con garantías y bajo criterios homogéneos en todo el territorio nacional.
¿Qué vehículos deberán llevar la etiqueta roja?
La normativa establece que la etiqueta ES‑AV será obligatoria para todos los vehículos autónomos o automatizados que circulen por España dentro de programas de prueba autorizados. Su colocación, al igual que ocurre con los distintivos ambientales tradicionales, deberá hacerse en la parte frontal del vehículo para garantizar su visibilidad.
Este paso supone un avance significativo: por primera vez, España dispone de un sistema oficial para identificar y regular la presencia de vehículos sin conductor o con altos niveles de automatización en vías abiertas al tráfico.
