El prototipo británico supera marcas históricas en Bonneville y consolida la combustión de hidrógeno como alternativa de altas prestaciones
El récord de velocidad JCB Hydromax ha marcado un punto de inflexión en la carrera tecnológica por demostrar que el hidrógeno puede competir en las aplicaciones más extremas de la automoción. En las míticas salinas de Bonneville, el prototipo británico ha logrado cifras inéditas que consolidan esta tecnología como una alternativa real para vehículos de altas prestaciones.
Dos récords, dos organismos, una misma revolución tecnológica
El primer hito llegó durante la Semana de la Velocidad de Bonneville, donde el Hydromax alcanzó “una velocidad máxima de 585,5 km/h y registró una media oficial de 581,5 km/h” , suficiente para batir el récord de la categoría Blown Gas Streamliner de la Southern California Timing Association (SCTA). Esta marca superó el registro vigente desde 2010, convirtiéndose en la primera vez en 16 años que se rebajaba la cifra anterior .
El segundo hito llegó pocos días después, cuando el equipo logró el récord FIA: “un promedio de 650,909 km/h” tras dos pasadas en sentidos opuestos . Esta cifra pulverizó el récord del BMW H2R de 2004, que se situaba en 298 km/h.
Ambos registros fueron pilotados por Andy Green, considerado “el hombre más rápido del mundo” tras superar la barrera del sonido en 1997 . Green destacó que “establecer un récord mundial de velocidad en tierra con propulsión a hidrógen, es un enorme privilegio”. JCB pulveriza el récord de velocidad para vehículos de hidrógeno superando los 650 kilómetros/hora.


Un motor industrial convertido en máquina de récord
Más allá de las cifras, el Hydromax ha sorprendido por su planteamiento técnico. El vehículo utiliza dos motores de combustión interna de hidrógeno derivados de la maquinaria industrial de JCB. Cada bloque de 4,8 litros y cuatro cilindros en línea fue preparado para alcanzar 800 CV, elevando la potencia conjunta hasta 1.600 CV .
La ingeniería aplicada al proyecto incluye soluciones extremas:
- 250 kg de hielo por pasada para refrigeración del motor .
- Turbocompresores a 150.000 rpm y temperaturas cercanas a 300 °C .
- Pistones que requieren 1 litro de aceite por segundo para evitar la fusión por calor .
- Tracción total generada por dos grupos propulsores independientes, una evolución respecto al Dieselmax de 2006 .
El presidente de JCB, Anthony Bamford, subrayó que el récord demuestra que “los motores de hidrógeno pueden ofrecer un rendimiento del máximo nivel con emisiones de carbono prácticamente nulas” .
Bonneville, la cuna de los récords sobre tierra
Las salinas de Bonneville, descritas como “una inmensa superficie de sal, considerada la cuna de los récords de velocidad sobre tierra” , han sido históricamente el escenario donde se han escrito las grandes gestas de la velocidad. El Hydromax se suma así a una tradición que incluye el Dieselmax (récord diésel en 2006) y el Fastrac (tractor más rápido del mundo en 2019).



Hidrógeno: de la teoría a la práctica
El proyecto Hydromax demuestra que la combustión de hidrógeno puede ser una vía viable para aplicaciones de alta potencia, con ventajas como:
- Emisiones prácticamente nulas.
- Aprovechamiento de motores industriales adaptados.
- Capacidad para soportar condiciones extremas de carga y temperatura.
La combinación de ingeniería, potencia y eficiencia convierte al Hydromax en un caso de estudio para el futuro del hidrógeno en automoción.
