Aston Martin ha elevado el listón en el segmento de los SUV de lujo con el lanzamiento del nuevo DBX S, una versión más radical y refinada del modelo original. Este vehículo no solo ofrece un diseño imponente, sino también un rendimiento de superdeportivo, todo sin renunciar al confort y la exclusividad.
Diseño exterior: agresividad con elegancia
El DBX S adopta una imagen más musculosa y dinámica. Incorpora una nueva parrilla de nido de abeja en acabado negro brillante, tomas de aire más grandes y un paragolpes rediseñado que mejora la aerodinámica. En la parte trasera, el difusor específico y las cuatro salidas de escape dejan claro que este no es un SUV cualquiera.
Interior: lujo artesanal y conectividad
El habitáculo combina la más alta artesanía británica con tecnología de última generación. Destacan la pantalla de instrumentación digital de 12,3 pulgadas y un sistema multimedia de 10,25 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. Los acabados en piel Bridge of Weir, fibra de carbono o Alcantara varían según el nivel de personalización, que puede alcanzar el máximo con el programa Q by Aston Martin.

Motor V8 de 707 CV: un verdadero superdeportivo
El corazón del DBX S es un motor V8 biturbo de 4.0 litros desarrollado por Mercedes-AMG que entrega 707 CV y 900 Nm de par. Asociado a una caja automática de 9 marchas con embrague húmedo y tracción total, acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,1 segundos y alcanza los 310 km/h. Estas cifras lo convierten en el SUV más potente de la marca hasta la fecha.
Suspensión activa eARC: comodidad y control sin concesiones
Entre sus características técnicas más notables se encuentra la suspensión activa eARC (Electronic Active Roll Control). Este sistema, alimentado por tecnología de 48V, permite reducir el balanceo de la carrocería en curvas sin comprometer el confort en uso diario. Ofrece una conducción tan ágil como precisa, incluso en condiciones exigentes.
Exclusividad garantizada
Aston Martin limitará la producción del DBX a 5.000 unidades anuales para mantener su exclusividad. Esta estrategia busca reforzar la posición del modelo como una pieza de colección dentro del segmento premium.
Conclusión
El nuevo Aston Martin DBX S no es solo un SUV potente: es una declaración de intenciones. Con su diseño refinado, motor de alto rendimiento y tecnología avanzada, se posiciona como un referente para quienes buscan lujo, emoción y exclusividad en un solo vehículo. Un superdeportivo vestido de todoterreno que no deja indiferente a ningún aficionado del motor.

