La firma británica Lotus atraviesa una etapa de redefinición estratégica tras los discretos resultados obtenidos con sus modelos eléctricos. El nuevo Lotus Eletre Ultra Hybrid se presenta como un SUV deportivo de lujo que combina un motor de combustión con un avanzado sistema de propulsión híbrida enchufable (PHEV), desarrollado en colaboración con el gigante asiático Geely.

El modelo abandona la concepción de SUV 100% eléctrico para dar paso a una configuración Ultra Hybrid, inspirada en la tecnología HORSE, que utiliza un motor de 2.0 litros turbo de cuatro cilindros con 275 CV, cuya función principal es actuar como generador. La verdadera fuerza proviene de tres motores eléctricos alimentados por una batería de 70 kWh suministrada por CATL, alcanzando una potencia combinada de 1.400 CV.
La arquitectura eléctrica de 900 voltios permite recargas ultrarrápidas, con tiempos estimados de apenas 9 minutos para pasar del 20 al 80 % de capacidad. En modo eléctrico, la autonomía declarada es de 302 kilómetros bajo ciclo CLTC, cifra que se reducirá ligeramente en homologación WLTP, pero que sigue siendo competitiva frente a rivales alemanes.









El diseño mantiene la estética agresiva del Eletre, con detalles como el escape de pequeño diámetro, que confirma la presencia del bloque térmico. Este SUV aspira a posicionarse entre los grandes del segmento, ofreciendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos gracias a un par motor cercano a 1.400 Nm.
La estrategia de Lotus no se limita al Eletre: el deportivo Emira también recibirá una versión híbrida, mientras que la berlina Emeya seguirá el mismo camino. El objetivo es claro: asegurar la supervivencia de la marca en un mercado cada vez más exigente, donde los SUV híbridos deportivos se consolidan como alternativa a los eléctricos puros.