Pedro Acosta mantiene el liderato del Mundial tras una Sprint marcada por la lluvia, el caos en pista y el dominio de Ducati en Goiânia
El regreso del Mundial de MotoGP al Ayrton Senna International Circuit más de dos décadas después dejó una jornada tan imprevisible como exigente para los pilotos de Red Bull KTM Factory Racing. En un sábado condicionado por la inestabilidad meteorológica y por un asfalto en constante evolución, Pedro Acosta firmó una trabajada novena posición que le permite conservar el liderato del campeonato tras la segunda Sprint de la temporada.

Las fuertes lluvias que azotaron Goiânia durante el jueves y el viernes redujeron drásticamente el tiempo disponible para que equipos y pilotos adaptaran sus motos al nuevo trazado de 3,8 kilómetros, un escenario que no acogía un Gran Premio desde 1989. La falta de rodaje se hizo evidente en una clasificación caótica, donde Acosta sufrió una salida de pista que le dejó con apenas unos minutos para registrar un tiempo competitivo. Aun así, el murciano logró asegurar la novena plaza en parrilla, idéntica a la que ocuparía horas después en la Sprint.
La carrera corta, retrasada por trabajos de mantenimiento en pista, comenzó con un contratiempo para Acosta: un exceso de wheelspin en la salida que comprometió su ritmo inicial. El vigente líder del Mundial se rehízo con determinación, defendió su posición y sumó el último punto en juego, consciente de que su ritmo real podría haberle permitido luchar por el cuarto puesto de no haber mediado ese error en la arrancada.
Su compañero Brad Binder, vigésimo primero en clasificación, protagonizó una salida notable que le situó en la lucha por el top 12, aunque finalmente cruzó meta en la decimoquinta posición. El sudafricano reconoció la falta de ritmo y la necesidad de mejorar la base de la moto para la carrera larga del domingo.
En el box del Red Bull KTM Tech3, la jornada dejó sensaciones dispares. Enea Bastianini, vigésimo segundo en la Q1, mostró una evolución positiva respecto al viernes y escaló hasta el decimoséptimo puesto, aunque admitió que aún no puede pilotar con libertad y que su objetivo real está lejos de pelear únicamente por puntos. Maverick Viñales, que partía vigésimo, sufrió una caída en la primera vuelta cuando intentaba remontar posiciones, pese a haber encontrado sensaciones más alentadoras que en Tailandia.
El Team Manager, Aki Ajo, reconoció la dificultad del fin de semana para toda la estructura KTM debido a las condiciones cambiantes y a la complejidad de adaptarse a un circuito completamente nuevo. Aun así, destacó que la base técnica es sólida y que el análisis de datos será clave para afrontar con garantías la carrera del domingo.
Mientras tanto, la KTM GP Academy brilló en Moto3 con la segunda posición en clasificación de Valentín Perrone, y mostró competitividad en Moto2 con Collin Veijer dentro del top 10 en los entrenamientos.
Con un ambiente de lleno absoluto previsto para el domingo y un clima todavía incierto, el Gran Premio de Brasil promete una carrera larga en la que la gestión del neumático y la lectura del asfalto serán determinantes para todos los pilotos.