Michelin y MotoE: siete temporadas de innovación sobre dos ruedas eléctricas

El Campeonato del Mundo FIM MotoE baja el telón en 2025 tras siete años de competición eléctrica que han servido como auténtico laboratorio tecnológico. Desde su debut en 2019 con la Energica Ego Corsa y el salto en 2023 a la Ducati V21L, Michelin ha sido el proveedor exclusivo de neumáticos, convirtiendo cada carrera en un banco de pruebas para la movilidad sostenible.

La evolución es digna de cronómetro: del 20% de materiales renovables y reciclados en 2019 al 57% en 2025. Entre los componentes destacan el caucho natural, el negro de humo regenerado, la resina de cítricos, el rayón de celulosa, el aceite de girasol y el acero reciclado. Todo ello con trazabilidad garantizada, sin créditos de compensación.

El campeonato ha demostrado que prestaciones y sostenibilidad no son rivales, sino compañeros de parrilla. Los avances ya ruedan en las carreras de resistencia como las 24 Horas de Le Mans y pronto llegarán a los neumáticos de calle. Además, Michelin trabaja en reducir el número de neumáticos usados en competición, aumentar la versatilidad, apostar por la simulación digital y fabricar en plantas con cero emisiones netas.

El fin de MotoE no es un adiós, sino un hito en la hoja de ruta hacia el neumático 100% sostenible en 2050. Como guiño visual, los neumáticos de 2025 lucieron el diseño exclusivo “Race to VISION”, un slick con mensaje que resume la filosofía: correr hacia el futuro con estilo y responsabilidad.

En definitiva, MotoE ha sido más que un campeonato: ha sido el paddock del mañana, donde la velocidad se midió en vueltas y la innovación en porcentajes de sostenibilidad.