Raúl Navarrete completó un fin de semana sobresaliente en el Circuito de Navarra, escenario en el que firmó una actuación de gran autoridad en el arranque de la Copa Yamaha R7.
Onda Motor | Chus Catalán – Redactor Motor

El piloto aragonés mostró una combinación muy sólida de velocidad, consistencia y madurez competitiva para llevarse el protagonismo de la cita navarra con un doble triunfo de enorme valor.
Desde la jornada de clasificación, Navarrete dejó claro que llegaba a Los Arcos con un ritmo de referencia. Su pole position ya anticipaba un papel destacado, pero el rendimiento del piloto fue aún más convincente en carrera, donde supo transformar esa velocidad a una vuelta en un dominio efectivo sobre el asfalto. En una categoría tan igualada como la Yamaha R7 Cup, ese paso adelante resulta especialmente significativo.






La primera manga permitió ver a un Navarrete preciso en la salida, firme en las primeras vueltas y capaz de gestionar con inteligencia cada fase de la prueba. Sin grandes concesiones y con un ritmo muy estable, construyó una victoria de peso que le permitió encarar la segunda carrera con la moral reforzada y la sensación de estar en plena sintonía con la moto y el trazado.
El domingo, el piloto volvió a responder con la misma determinación para completar el pleno en Los Arcos. Más allá del resultado, su actuación reflejó una gran capacidad para competir bajo presión, leer la carrera con criterio y mantener la eficacia durante todo el fin de semana. Ese equilibrio entre agresividad y control fue una de las claves de su éxito.
Navarrete se marcha de Navarra con un balance inmejorable y con el mensaje claro de que será uno de los nombres a seguir en la presente edición del campeonato. Su paso por Los Arcos no solo deja una doble victoria, sino también la imagen de un piloto preparado para pelear por todo desde el inicio de la temporada.