La marca exhibe su historia de competición con la NSR500, la CB750F Daytona y la nueva CB1000F, reforzando su ADN racing en Le Mans y el Paul Ricard.
Honda ha convertido Francia en el epicentro de su memoria deportiva y de su visión de futuro con dos citas de enorme relevancia: el Gran Premio de Francia de MotoGP 2026 en Le Mans y el Sunday Ride Classic 2026 en el circuito Paul Ricard. Ambos eventos han servido para mostrar, de forma conjunta, el peso del legado histórico de la marca y la presentación de la nueva Honda CB1000F, un modelo que reinterpreta el espíritu de las míticas CB con una ingeniería plenamente contemporánea .
Un homenaje vivo a la historia de Honda
La exhibición reunió cuatro motocicletas legendarias que han marcado la trayectoria deportiva de la compañía: la NSR500 de 1985, la CB750F Daytona y las réplicas de las RC174 y RC166 del TT de la Isla de Man . Estas máquinas, restauradas y mantenidas en funcionamiento por el equipo del Honda Collection Hall, representan una filosofía clara: la herencia no se conserva en vitrinas, sino que se mantiene viva sobre el asfalto .
El bicampeón del mundo Freddie Spencer fue el gran protagonista de la celebración. Su histórica temporada de 1985, en la que conquistó simultáneamente los títulos de 500cc y 250cc, sigue siendo un hito irrepetible en el motociclismo. Spencer volvió a encontrarse con la NSR500, una moto que, en sus palabras, “lo cambió todo” y que marcó el desarrollo técnico de generaciones posteriores, incluida la actual RC213V de MotoGP .
La nueva generación toma el relevo
Junto a Spencer estuvo Ana Carrasco, piloto Honda del Mundial de Supersport y primera mujer campeona del mundo en un certamen de velocidad en circuito. Carrasco tuvo la oportunidad de rodar con la NSR500, una experiencia que definió como “única en la vida”, subrayando el contraste entre la electrónica actual y la conducción puramente sensorial de las máquinas históricas .
Ingeniería que evoluciona sin olvidar su origen
Los ingenieros veteranos de Honda, como Fujii-san y Waguri-san, explicaron el meticuloso trabajo de conservación de estas motocicletas, basado en planos originales, notas manuscritas y un profundo conocimiento transmitido entre generaciones. Su labor garantiza que cada modelo siga siendo un ejemplo vivo de la ingeniería de Honda .
El contraste entre la mecánica intuitiva del pasado y la telemetría actual fue analizado por Ujino-san, antiguo mecánico del equipo Repsol Honda MotoGP, quien destacó cómo la interpretación del sonido, las vibraciones o el olor del motor era esencial en la era de los dos tiempos .
La CB1000F: un puente entre épocas
La nueva Honda CB1000F se presentó como la heredera moderna de la CB750 Daytona, con un diseño que recupera líneas clásicas y un motor de cuatro cilindros en línea de carácter deportivo. Su presencia en ambos eventos simboliza la continuidad entre la tradición y la innovación que define a Honda.
