La Dirección General de Tráfico (DGT) está valorando la implantación de nuevas normas para mejorar la movilidad y reducir la contaminación en las ciudades españolas. Entre las propuestas más destacadas se encuentran la obligación de circular con al menos dos ocupantes por vehículo, el cobro de una tasa diaria de un euro a los vehículos no residentes y la limitación del número de coches por vivienda.
Circulación con mínimo de dos personas por coche
Una de las medidas más relevantes que plantea la DGT es la exigencia de que los vehículos lleven al menos dos ocupantes para poder circular por determinadas vías urbanas y metropolitanas. Esta iniciativa busca fomentar el uso compartido del coche y disminuir el tráfico, especialmente en horas punta.
Este sistema, similar al de los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación), ya se utiliza en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. La DGT estudia implementar sensores y radares capaces de detectar cuántas personas viajan en un coche, como ocurre en Francia, donde se han desarrollado sistemas tecnológicos específicos para este fin.
Un euro diario para coches no residentes
Otra propuesta en estudio es el cobro de una tasa diaria de un euro a los vehículos que circulen por determinadas zonas urbanas sin estar registrados como residentes. Esta medida ya se aplica en algunas zonas de Baleares, como Ibiza y Formentera, donde se utiliza como mecanismo para controlar la saturación del tráfico.
El objetivo es incentivar el uso del transporte público, reducir las emisiones contaminantes y proteger los cascos urbanos de la masificación de vehículos privados. En Mallorca, incluso se está planteando aumentar las tasas entre 35 y 150 euros según el nivel de emisiones del vehículo.
Límite de un vehículo por vivienda
La DGT también contempla una posible restricción en el número de vehículos registrados por vivienda, especialmente en áreas con alta densidad de población o problemas de aparcamiento. La propuesta prevé excepciones para familias numerosas, personas con movilidad reducida o situaciones especiales.
Aunque esta medida no depende exclusivamente de la DGT, su implementación requeriría coordinación entre los gobiernos autonómicos, los ayuntamientos y el registro de vehículos de la Dirección General de Tráfico.
Medidas en fase de estudio
Estas propuestas aún se encuentran en fase de análisis técnico y no hay una fecha concreta para su entrada en vigor. Su aplicación requerirá la adaptación de las normativas municipales, así como el desarrollo de sistemas tecnológicos de control y verificación que respeten la privacidad de los conductores.
Según Pere Navarro, director general de Tráfico, «el futuro de la movilidad será compartido o no será», dejando clara la apuesta del organismo por modelos de transporte más sostenibles, eficientes y colaborativos.
La Dirección General de Tráfico está dando pasos hacia una transformación profunda del modelo de movilidad urbana en España. Las medidas que se están estudiando pretenden reducir la congestión, minimizar la huella ambiental del transporte privado y fomentar el uso compartido del vehículo.
Su aplicación dependerá de la colaboración entre administraciones y del desarrollo de infraestructuras tecnológicas que permitan un control eficaz y justo. Mientras tanto, estas propuestas ya están generando debate entre conductores, ayuntamientos y expertos en movilidad sostenible.
