KTM ha alcanzado un nuevo hito en su trayectoria dentro del Mundial de MotoGP al poner en marcha por primera vez su motor de 850cc, desarrollado conforme al reglamento técnico que entrará en vigor en 2027. Las pruebas iniciales se realizaron en el banco de dinamómetro de la sede central de la compañía, con la presencia del equipo de ingeniería y del CEO Gottfried Neumeister.
Este nuevo propulsor está diseñado para funcionar exclusivamente con combustibles no fósiles, en línea con los objetivos de sostenibilidad que la categoría reina del motociclismo ha fijado para los próximos años. El desarrollo técnico se enmarca en una estrategia de innovación que busca posicionar a KTM como referente en la nueva era de MotoGP.
Desde su debut en 2016, KTM ha logrado consolidarse en la parrilla con victorias, podios y una sólida alianza con el equipo Red Bull KTM Tech3. La marca ha demostrado una evolución constante, integrando aprendizajes técnicos y deportivos en cada nueva fase de desarrollo.
Pit Beirer, director de KTM Motorsports, destacó el avance logrado: “Estoy muy satisfecho de haber podido arrancar el futuro de MotoGP ya en septiembre de 2025. Estamos en un calendario perfecto para tener la moto completa en funcionamiento muy pronto. Hemos volcado todo lo aprendido en estos años de participación en MotoGP en este motor, y estoy convencido de que será un referente a partir de 2027”.
Con este paso, KTM reafirma su compromiso con la competición, la innovación tecnológica y la sostenibilidad, anticipándose a los desafíos que marcarán el futuro del motociclismo de élite.
