Mazda ha dado un paso decisivo hacia el futuro de la movilidad con el lanzamiento del nuevo Mazda CX-5, primer modelo de la marca en incorporar la plataforma Mazda E/E Architecture+ (EEA+). Esta base tecnológica de última generación integra unidades de control electrónico, software, redes de comunicación y servidores externos, permitiendo actualizaciones OTA y el despliegue de sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS).

La gran novedad es la interfaz hombre-máquina rediseñada, que combina pantallas táctiles de 12,9 y 15,6 pulgadas, un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y un Head Up Display ampliado. Los controles físicos se mantienen para funciones esenciales, mientras que los mandos capacitivos del volante y el reconocimiento de voz avanzado refuerzan la seguridad y la comodidad.
El nuevo CX-5 se convierte además en el primer modelo Mazda con Google integrado, incluyendo Google Maps, Asistente de Google y Google Play, que más adelante se actualizarán al asistente de IA Google Gemini. La conectividad se completa con Apple CarPlay, Android Auto, la aplicación MyMazda y un sistema de sonido Bose® con 12 altavoces.
En el plano estético, Mazda refuerza su lenguaje de diseño Kodo – Alma del Movimiento, con proporciones más trabajadas y un interior espacioso de materiales refinados. Bajo el capó, el CX-5 monta un motor e-Skyactiv G de 2,5 litros con tecnología Mazda M Hybrid, disponible en versiones FWD y AWD, con consumos entre 7,0 y 7,5 l/100 km y emisiones de 157–169 g/km (WLTP).
El modelo llegará a los concesionarios españoles en marzo de 2025, con un precio de salida de 35.200 euros. Con esta propuesta, Mazda abre un nuevo capítulo en la evolución hacia los vehículos definidos por software (SDV), combinando innovación tecnológica, seguridad y diseño.