CLIO ECO-G 120: la nueva apuesta GLP que eleva la autonomía a 1.450 km

Renault amplía la gama Clio con un motor GLP más potente, eficiente y con etiqueta ECO

La llegada del nuevo motor Eco-G 120 CV EDC marca un paso adelante en la estrategia de Renault para reforzar la eficiencia y la versatilidad de su gama urbana. El modelo, que combina gasolina y GLP, ofrece una autonomía conjunta de hasta 1.450 km gracias a sus dos depósitos independientes —50 litros de GLP y 39 litros de gasolina—, una cifra destacada en su segmento y que amplía de forma notable las posibilidades de uso diario y de largo recorrido sec1sec9sec23.

El nuevo propulsor, basado en un bloque turboalimentado de 1,2 litros, incrementa su potencia hasta los 120 CV y alcanza un par máximo de 200 Nm, mejorando en 20 CV y 30 Nm al anterior Eco-G 100 sec14. Esta evolución técnica se traduce en un rendimiento más equilibrado y en una conducción más ágil, manteniendo un consumo contenido: 6,5 l/100 km en GLP y 5,4 l/100 km en gasolina, con emisiones desde 105 g/km sec15sec16.

La incorporación de la caja automática EDC de doble embrague refuerza el confort de marcha, con transiciones de cambio rápidas y sin interrupción del par motor, además de ofrecer control manual mediante levas en el volante. Esta tecnología, habitual en segmentos superiores, posiciona al Clio como una opción más sofisticada dentro de las alternativas GLP.

El modelo mantiene intacta su practicidad: el depósito de GLP, instalado en el hueco de la rueda de repuesto, no afecta al volumen del maletero, y la integración del sistema se realiza directamente en fábrica, garantizando la misma robustez que un motor de gasolina convencional.

El Clio Eco-G 120 EDC está disponible desde 20.374 euros o 89 euros al mes, mientras que la gama se completa con la versión E-Tech full hybrid de 160 CV, desde 23.304 euros. Los pedidos se abren el 1 de junio, con entregas previstas antes del verano.

Con esta ampliación, Renault refuerza su oferta para clientes que buscan eficiencia, costes de uso reducidos —hasta un 25% menos de gasto frente a un gasolina equivalente— y la ventaja de la etiqueta ECO, cada vez más determinante en entornos urbanos.