El renting suma un 40% de vehículos con etiqueta 0 o ECO y un 99,6% con etiqueta C o superior, frente al 8,6% y 45,5% del resto del mercado. La AER subraya su efecto tractor en la descarbonización.
La Asociación Española de Renting de Vehículos (AER) ha presentado los datos de etiquetado ambiental del parque de renting correspondientes a 2025 y la fotografía es contundente: el renting se consolida como el vector más eficaz de renovación y descarbonización del parque automovilístico español. Según cifras elaboradas por Ideauto con datos de la DGT, el 40% del parque de renting acredita etiqueta 0 o ECO, frente al 8,6% del resto del mercado. Además, el 99,6% del renting dispone de etiqueta C o superior, cuando en el parque general ese porcentaje es del 45,5%.

La brecha se amplía al desagregar por distintivos. La etiqueta 0 alcanza el 11,6% del renting, muy por encima del 2% del resto del parque. En etiqueta ECO, la diferencia se dispara: 28,4% en renting frente a 6,6%. En el extremo opuesto, el renting apenas registra 0,4% con etiqueta B y 0% sin distintivo, mientras que en el resto del parque todavía hay un 29,2% con B y un 25,3% sin etiqueta.
La explicación estructural reside en la edad media del parque. Los vehículos de renting tienen una antigüedad de dos años, frente a los 14,6 del parque de turismos, los 14,8 de los comerciales ligeros y los 15 en industriales. Esta cadencia de renovación —con ciclos de cuatro años— introduce de forma continua tecnologías más eficientes y seguras. Como recuerda la AER, el renting “adquiere, de media, cuatro vehículos en el periodo en el que el resto del mercado adquiere uno”, lo que acelera la penetración de motorizaciones con etiqueta DGT más favorables.
El análisis por tipología refuerza el liderazgo. En turismos, el 50,4% del parque de renting porta etiqueta 0 o ECO, frente al 9,8% del resto. En vehículos comerciales, el 93% del renting está en etiqueta C, frente al 33,4% del mercado general. Y en vehículos industriales, el 99,1% del renting tiene etiqueta C o superior (96,7% C; 1,2% 0; 1,2% ECO), frente al 45,9% del resto del mercado.
Este diferencial no se limita al perímetro del renting. Cuando vencen los contratos, unidades con pocos años de uso alimentan el mercado de ocasión, favoreciendo el rejuvenecimiento y la mejora de los estándares medioambientales y de seguridad del conjunto del parque. El efecto arrastre se traduce en más vehículos con etiqueta 0, ECO y C circulando por las carreteras, y menos dependencia de tecnologías antiguas.
Conviene recordar los criterios de la DGT: la etiqueta 0 identifica a los BEV, REEV, PHEV con más de 40 km de autonomía y pila de combustible; la ECO corresponde a HEV, PHEV con menos de 40 km y GNC/GNL/GLP que cumplan requisitos de etiqueta C; la C (verde) distingue a gasolina desde 2006 y diésel desde 2015 (y pesados desde 2014); y la B (amarilla) a gasolina desde 2001 y diésel desde 2006.
Para la AER, el mensaje es claro: el renting se ha convertido en “la herramienta más eficaz para rejuvenecer el parque automovilístico español” y un motor de la transición hacia una movilidad más eficiente, segura y baja en emisiones. Con una combinación de escala, rotación rápida y exigencia tecnológica, el modelo empuja la descarbonización y acelera el cumplimiento de los objetivos climáticos en movilidad, a la vez que moderniza el mercado de ocasión.
En un contexto de zonas de bajas emisiones, marcos regulatorios exigentes y metas de neutralidad climática, la radiografía de 2025 sitúa al renting como un actor central en la transformación del parque español: más joven, con mayor presencia de etiqueta 0, ECO y C, y con capacidad de tracción sobre el resto del mercado.