El Salón du 2 Roues de Lyon 2026 consolida su liderazgo europeo con fabricantes, cultura motociclista y tendencias de movilidad y electrificación
Onda Motor | Chus Catalán – Redactor Motor

El Salón du 2 Roues de Lyon 2026 ha vuelto a demostrar que la moto es mucho más que un medio de transporte. Es un fenómeno cultural y económico de primer orden en Europa, y durante cuatro días —del 26 de febrero al 1 de marzo— el recinto de Eurexpo se transformó en una auténtica ciudad paralela dedicada al universo de las dos ruedas. Con 155.000 metros cuadrados, cerca de 800 expositores y una afluencia que toma como referencia los 161.000 visitantes de la edición anterior, el evento lionés se consolida como el mayor encuentro B2B y B2C del sector en Europa, solo superado por el salón de Milán. “Durante cuatro días, del 26 de febrero al 1 de marzo, el recinto ferial de Eurexpo se ha convertido en una ciudad paralela de 155.000 metros cuadrados dedicada al universo de las dos ruedas” (cita del documento).
Los grandes fabricantes —Honda, Ducati, BMW, Triumph, Suzuki y otros— aprovecharon el escaparate para presentar sus gamas 2026, realizar pruebas en pistas interiores y exteriores y medir el pulso de un mercado en plena transición hacia la electrificación y las nuevas fórmulas de movilidad urbana. La presencia de modelos eléctricos, scooters conectados y soluciones híbridas confirma que el sector avanza hacia un ecosistema más sostenible, aunque sin renunciar al ADN pasional que define a la moto.


El salón reforzó también su carácter de gran festival de la cultura motociclista. Exhibiciones de stunt, supermotard, dragster, FMX o trial —con figuras como Toni Bou o Pol Tarrés— convivieron con competiciones indoor de motocross y pruebas de turismo que acercaron la competición al público general. A ello se sumó un inédito festival de cine dedicado al motor y una espectacular subasta con cerca de 300 motos clásicas, que convirtió los pabellones en un cruce entre circuito, plató y casa de pujas.
La memoria histórica tuvo un papel central. Más de 80 exposiciones recorrieron aniversarios clave: los 70 años de Yamaha, los 80 del Solex, el medio siglo de la XT500 de Barigo, los 40 de la Suzuki GSX‑R 1100, los 500 millones de unidades Honda y el centenario de Ducati. En paralelo, una gran muestra celebró los 100 años de la Route 66, con ocho escenas que recreaban su imaginario de asfalto infinito y gasolina. “Más de 80 exposiciones han trazado un recorrido por aniversarios clave” (cita del documento).
Otro de los polos de atracción fue la Lyon Custom Factory, con 9.000 metros cuadrados dedicados al café racer y la personalización. Más de un centenar de preparaciones —muchas presentadas en primicia— demostraron que el taller artesano sigue siendo una pieza estratégica en la cadena de valor del sector. En la misma línea, el Village Voyage reunió a más de 60 especialistas en viajes en moto, mientras que el área A2 ofreció soluciones para jóvenes conductores y movilidad urbana, desde scooters eléctricos hasta bicicletas y gravel, con pistas de pruebas en continuo movimiento.
En un momento de transición tecnológica y normativa, Lyon se consolida como el gran termómetro europeo del mercado de las dos ruedas: un espacio donde la industria toma el pulso al usuario final, el usuario descubre hacia dónde evoluciona el sector y ambos confirman que la pasión por la moto sigue siendo, ante todo, un asunto profundamente humano.