Stellantis ha dado un nuevo acelerón hacia la movilidad sostenible con el lanzamiento del proyecto HVO Aurora, una iniciativa que promete reducir las emisiones de CO₂ sin necesidad de reinventar la rueda.

El ensayo, desarrollado en colaboración con SP3H, se centra en certificar el uso real de HVO (aceite vegetal hidrotratado), un combustible renovable elaborado a partir de residuos como aceites de cocina usados y grasas animales. La clave está en un sistema de monitorización y certificación que registra el tipo de combustible, la distancia recorrida y el consumo, almacenando los datos en la nube para ofrecer transparencia total.
La demostración europea, protagonizada por una Citroën Berlingo y una Fiat Ducato equipadas con el sensor FluidBox Micro, recorrerá varios países para demostrar que los combustibles limpios pueden usarse en vehículos existentes, sin modificar flotas ni infraestructuras.
El proyecto nació del programa interno StarUp*, que impulsa la innovación de los empleados de Stellantis. Según Luca Marengo, responsable de producto e innovación de Stellantis Pro One, se trata de una solución “práctica y escalable” que permite reducir emisiones “del pozo a la rueda” desde hoy mismo.
La buena noticia para los clientes actuales es que todos los vehículos diésel y LCV de Stellantis ya son compatibles con el HVO, según la norma EN15940, y muchos modelos Euro 5 y Euro 6 también pueden utilizarlo sin modificaciones.
En definitiva, HVO Aurora no pretende ser la única respuesta a la movilidad limpia, pero sí una alternativa inmediata, verificable y divertida de implementar. Porque, al fin y al cabo, ¿qué mejor que reducir emisiones mientras se sigue rodando por Europa?