El hito industrial consolida al APP550 como referencia tecnológica del grupo
El Grupo Volkswagen ha alcanzado un nuevo hito en su estrategia de electrificación con la producción acumulada de 5 millones de motores eléctricos, un volumen que refleja la aceleración industrial del consorcio en sus plantas de Győr, Kassel, Tianjin y Zuffenhausen. Este logro subraya la capacidad del grupo para escalar tecnologías propias y reforzar su independencia en componentes clave.

El motor APP550, actualmente el propulsor eléctrico más extendido del grupo, ha superado ya el millón de unidades fabricadas, consolidándose como un estándar de eficiencia y rendimiento. Frente a su predecesor, ofrece un 20% menos de consumo, un 75% más de par y un 40% más de potencia, alcanzando hasta 240 kW y 560 Nm. Su sistema de refrigeración aceite‑agua, diseñado para operar sin bomba adicional, optimiza la gestión térmica y mejora la estabilidad en uso intensivo.
La planta de Kassel, uno de los centros neurálgicos de la producción de propulsores eléctricos del grupo, incrementó su volumen un 24% en 2025, superando las 850.000 unidades. Este crecimiento refleja la demanda creciente de modelos basados en la plataforma MEB y la expansión de la gama eléctrica de las marcas del consorcio.
Volkswagen también avanza en el desarrollo interno de su primer inversor de impulsos, un componente considerado el “cerebro” del sistema de propulsión eléctrica. La integración de esta tecnología permitirá reducir costes, acortar los ciclos de desarrollo y reforzar la soberanía tecnológica del grupo en un área estratégica.
La próxima generación de motores, el APP290, marcará un nuevo salto cualitativo. Basado en tecnología de 400 V y con potencias entre 85 kW y 166 kW, incorporará carburo de silicio para mejorar la eficiencia y la autonomía. Este propulsor se integrará en la futura Electric Urban Car Family, que incluirá modelos como el ID. Polo, el Škoda Epiq y el CUPRA Raval.
Con estos avances, Volkswagen reafirma su posición como uno de los fabricantes con mayor capacidad industrial en movilidad eléctrica y demuestra su apuesta por el desarrollo propio de tecnologías críticas para el vehículo del futuro.