El campeón mundial Oliver Rowland destaca la potencia, la tracción total activa y el salto tecnológico del nuevo Nissan Fórmula E GEN4, un modelo que redefine el rendimiento eléctrico en competición.
La llegada del Nissan Fórmula E GEN4 marca un punto de inflexión en la evolución tecnológica del campeonato eléctrico. A falta de siete carreras para el cierre de la era GEN3, el vigente campeón del mundo, Oliver Rowland, ha tenido la oportunidad de probar por primera vez el nuevo monoplaza, una experiencia que describe como “un gran paso en la dirección correcta para la Fórmula E”.
El salto de prestaciones es evidente desde el primer contacto. El GEN4 eleva la potencia de carrera de 300 kW a 450 kW, alcanzando los 600 kW en Modo Ataque, cifras que superan ampliamente los 350 kW actuales . A ello se suma la incorporación de tracción total activa, un sistema que incrementa el agarre y permite velocidades de paso por curva significativamente superiores.
Rowland subraya que la potencia adicional procedente del eje delantero supone un cambio radical en la conducción: “La potencia que tiene el GEN4 es realmente reveladora… gran parte viene de la parte delantera, algo único y que exige adaptación” . El piloto británico destaca también la mejora del chasis, que corrige las incomodidades del GEN3 y ofrece una plataforma más estable y precisa Página actual.
La adaptación, sin embargo, no está exenta de retos. La dirección asistida —una novedad para Rowland— requiere un proceso de aprendizaje para interpretar correctamente los límites del coche y optimizar el rendimiento en cada fase de la vuelta . Aun así, el campeón asegura que la transición se está produciendo de forma natural y progresiva.
En términos de competición, el piloto reconoce que aún es pronto para anticipar cómo afectará el GEN4 al estilo de carrera. La Fórmula E ha consolidado en los últimos años un formato basado en la gestión energética y las llamadas “carreras de pelotón”, pero la mayor velocidad y el tamaño del nuevo coche podrían modificar esta dinámica . Rowland insiste en que el impacto dependerá de la normativa y del equilibrio entre eficiencia y espectáculo.
Más allá de las incógnitas, el británico considera que el GEN4 aportará mayor credibilidad a la categoría y reforzará su posición en el panorama del automovilismo eléctrico: “Desde fuera parecerá impresionante y todos los pilotos están muy ilusionados… veremos un gran avance en los tiempos por vuelta”.
El desarrollo del nuevo monoplaza continuará hasta su debut oficial en las pruebas de pretemporada de noviembre, mientras Nissan mantiene su compromiso con la electrificación y la innovación tecnológica dentro del campeonato, reforzado por su papel pionero como primer fabricante en firmar para la era GEN4 hasta 2030.
