Hyundai Motorsport afronta el Safari Rally Kenya 2026 con un enfoque total en la fiabilidad, la gestión del fesh‑fesh y la lucha por un resultado sólido en una de las pruebas más duras del WRC.
El Safari Rally Kenya 2026 vuelve a presentarse como uno de los mayores exámenes del calendario del WRC, y Hyundai Motorsport llega a Naivasha con una misión clara: completar un rally limpio, sin errores y con la máxima consistencia posible. La estructura con sede en Offenbach sabe que la cita africana no perdona, y por ello ha puesto el foco en la fiabilidad, un factor decisivo en los 350,52 km cronometrados que combinan fesh‑fesh, zonas pedregosas, tramos rápidos y la siempre imprevisible meteorología keniana.

La marca coreana alineará a Thierry Neuville/Martijn Wydaeghe, Adrien Fourmaux/Alexandre Coria y Esapekka Lappi/Enni Mälkönen, quienes pilotarán el Hyundai i20 N Rally1 en especificación Evo por primera vez en esta prueba. El equipo llega con la experiencia de tres podios previos en Kenia —incluido un doble podio la pasada temporada—, pero también con la conciencia de que cada edición del Safari es una batalla distinta.




Un desafío técnico y mental extremo
El director deportivo de Hyundai Motorsport, Andrew Wheatley, subraya que el Safari es un rally que “demanda respeto y recompensa la paciencia”. El contraste con Suecia, donde el equipo sufrió para encontrar ritmo y confianza en el agarre, ha servido para acelerar el aprendizaje del nuevo chasis Evo. Las pruebas posteriores se han centrado en adaptar el coche a las exigencias africanas, donde la clave no es la velocidad pura, sino la capacidad de absorber golpes, evitar pinchazos y gestionar los cambios repentinos de adherencia.
Wheatley recalca que la lluvia puede transformar un tramo en cuestión de minutos, creando barro profundo o charcos que obligan a improvisar. En un rally donde lo inesperado es norma, la preparación estratégica y la lectura del terreno son tan importantes como la mecánica.
Las voces del equipo
Thierry Neuville, que logró su primer podio en Kenia el año pasado, reconoce que es “uno de los eventos más exigentes para hombre y máquina”. El belga insiste en la necesidad de equilibrar fiabilidad y puesta a punto, y en evitar los temidos pinchazos que han condicionado sus participaciones anteriores.
Adrien Fourmaux, cuarto en el orden de salida, destaca la importancia de la gestión de neumáticos y la ventaja de partir en una posición que permite aprovechar las trazadas sin sufrir los destrozos de los últimos coches. Su objetivo es claro: un rally limpio que le permita luchar por el podio.
Por su parte, Esapekka Lappi ha centrado su preparación en mejorar la visibilidad en condiciones húmedas, un aspecto crítico en Kenia. Aunque reconoce que es casi imposible simular el fesh‑fesh africano en Europa, confía en que la experiencia acumulada y el asesoramiento entre copilotos ayuden a su navegante, Enni Mälkönen, en su primera participación competitiva en este rally.
Un rally que define campeonatos
El Safari Rally Kenya no solo es una prueba icónica: es un filtro natural que separa a los aspirantes al título de quienes no logran sobrevivir a sus trampas. Hyundai llega con la ambición de sumar puntos importantes y demostrar que el i20 N Rally1 Evo puede ser competitivo en los terrenos más extremos del campeonato.
La combinación de estrategia, resistencia mecánica y lectura del terreno será decisiva. En un rally donde la velocidad es secundaria y la supervivencia es la prioridad, Hyundai busca convertir la adversidad en oportunidad.