La marca repasa la evolución de sus motocicletas RS, desde la pionera BMW R 100 RS hasta la nueva BMW R 1300 RS, destacando medio siglo de innovación en sport‑touring y tecnología bóxer.
BMW Motorrad conmemora el 50 aniversario de una de sus líneas más influyentes: las motocicletas BMW RS, una denominación que desde 1976 ha marcado el estándar del sport‑touring combinando viaje y deporte con un enfoque técnico avanzado. La celebración coincide con la llegada de la BMW R 1300 RS, séptima generación de un linaje que ha definido la identidad de la marca en carretera y competición.

La historia moderna de la saga comenzó en 1976 con la BMW R 100 RS, la primera motocicleta de serie del mundo equipada con un carenado completo desarrollado en túnel de viento. Su diseño firmado por Pininfarina y su capacidad para ofrecer protección aerodinámica sin precedentes la convirtieron en un referente inmediato. A partir de entonces, la sigla RS pasó de significar Rennsport a representar el concepto Reisesport, un equilibrio entre rendimiento y confort que se mantendría durante décadas.
El recorrido histórico incluye hitos como la R 100 RS Nardò Record Bike, que en 1977 estableció cinco récords mundiales de velocidad, o el regreso de la R 100 RS Monolever en 1986, impulsado por la demanda internacional de motores bóxer de gran cilindrada. La evolución técnica continuó con la llegada de los motores de cuatro válvulas, inaugurados por la BMW R 1100 RS en 1993, que introdujo el sistema Telelever y un notable incremento de potencia y eficiencia.
El salto tecnológico se consolidó con modelos como la R 1200 RS (2014), equipada con un motor bóxer refrigerado por líquido y suspensión semiactiva Dynamic ESA, y la R 1250 RS (2018), que incorporó el sistema BMW ShiftCam para optimizar el rendimiento en todo el rango de revoluciones.
La nueva BMW R 1300 RS representa el punto culminante de esta evolución. Con 145 CV, un chasis completamente renovado y una aerodinámica optimizada, se convierte en el motor bóxer de serie más potente jamás producido por la marca. Su equipamiento incluye modos de conducción avanzados, control de par de arrastre y opciones como el asistente de cambio automático ASA o el sistema DSA de ajuste dinámico de suspensión.
El repaso histórico también incluye la aportación de la serie BMW K RS, equipada con motores de cuatro cilindros en línea, que amplió el concepto RS a nuevas configuraciones técnicas desde 1983 con la K 100 RS y continuó con modelos como la K 1100 RS y la K 1200 RS, esta última superando la barrera de los 130 CV y consolidándose como una gran turismo deportiva de referencia.
Con esta celebración, BMW Motorrad subraya la vigencia de un concepto que ha sabido adaptarse a cada época sin perder su esencia: unir prestaciones deportivas, comodidad en largas distancias y una identidad técnica basada en la innovación continua. Medio siglo después, la saga RS sigue siendo un pilar fundamental en la historia de la marca y un símbolo de su capacidad para anticipar el futuro del motociclismo.