El fraude persistente de las balizas V16 falsas y la falta de reacción institucional

La comercialización de balizas V16 falsas continúa extendiéndose en las principales plataformas de comercio electrónico sin que, por el momento, exista una reacción contundente por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) ni del Ministerio de Consumo. Así lo denuncia FACUA-Consumidores en Acción, que desde hace semanas viene detectando la presencia de dispositivos que se anuncian como “homologados por la DGT” o incluso “aprobados por DGT con geolocalizador” a precios irrisorios, en torno a los seis euros, pese a no figurar en el listado oficial de marcas y modelos certificados.

La asociación lamenta que la DGT no haya emitido ninguna alerta pública ni haya enviado comunicaciones a los conductores para advertirles de que podrían haber adquirido un producto fraudulento justo en el momento en que la baliza V16 conectada se convierte en obligatoria. Tampoco el Ministerio de Consumo ha respondido a las denuncias presentadas hace casi un mes contra AliExpress, Amazon y Leroy Merlin, plataformas donde se localizaron siete modelos que simulaban estar certificados.

FACUA confirma que esos siete dispositivos han dejado de estar disponibles, pero desconoce si Consumo ha iniciado expedientes sancionadores o si ha contactado con vendedores y fabricantes para frenar la distribución de estos productos. La ausencia de información oficial, advierte la organización, deja a los consumidores en una situación de incertidumbre respecto a sus derechos y a la validez de los dispositivos adquiridos.

En este contexto, FACUA recuerda que cualquier usuario que haya comprado una baliza no certificada puede reclamar el reembolso si la publicidad inducía a creer que el producto contaba con homologación. Además, si el conductor es sancionado por utilizar un dispositivo no reglamentario, tiene derecho a exigir a la empresa una indemnización equivalente al importe de la multa, al tratarse de un perjuicio derivado de una práctica comercial engañosa.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los mecanismos de control, supervisión y comunicación institucional en un momento clave para la seguridad vial, cuando miles de conductores están sustituyendo los triángulos por las nuevas balizas conectadas. La falta de reacción de los organismos competentes, subraya FACUA, permite que el fraude siga circulando con total normalidad en el mercado digital.