España cierra 2025 con 53.072 puntos de recarga, un 37% más que en 2024, pero uno de cada cuatro sigue fuera de servicio, según el Barómetro de Electromovilidad de ANFAC.
El cierre de 2025 confirma un avance significativo en la infraestructura pública de recarga eléctrica en España, aunque el progreso continúa marcado por importantes desequilibrios. Según el último Barómetro de Electromovilidad elaborado por ANFAC, el país alcanzó los 53.072 puntos de recarga, lo que supone un crecimiento del 37% respecto al año anterior y el mayor incremento anual desde que se realiza este seguimiento sectorial.

El ejercicio registró 14.347 nuevas instalaciones, con un último trimestre que añadió 965 puntos adicionales. Sin embargo, el ritmo de despliegue convive con un problema estructural: el aumento de los puntos instalados pero no operativos, que ascienden ya a 16.340, un 43% más que en 2024. Esto implica que uno de cada cuatro puntos permanece fuera de servicio por averías, falta de conexión a la red o problemas técnicos. Si toda la red estuviera activa, España dispondría de 69.412 puntos de recarga públicos.
En términos globales, el indicador de electromovilidad se sitúa en 22,9 puntos sobre 100, un avance de 7,4 puntos que permite reducir ligeramente la distancia con la media europea, situada en 35,5. A nivel autonómico, Madrid (34,1), Navarra (29,8) y Cataluña (25,4) encabezan el ranking, con la capital destacando por un crecimiento de 12,4 puntos en un solo año.
El mercado de vehículos electrificados ha sido el principal motor del avance. El indicador de penetración sube hasta 32,6 puntos, impulsado por el anuncio del MOVES III en abril de 2025 y por una cuota de matriculación superior al 20% desde junio. Madrid vuelve a liderar con 54,9 puntos, situándose incluso por encima de la media europea.
En contraste, el indicador de infraestructura de recarga avanza de forma más moderada, alcanzando 13,2 puntos. Castilla y León, Cantabria y Asturias encabezan este apartado, mientras que Aragón, Asturias y Madrid registran los mayores crecimientos del año.
La red de carga rápida —aquella con potencias a partir de 150 kW— crece un 58%, hasta los 5.151 puntos, pero sigue representando solo el 10% del total. Además, aunque el 71% de estos puntos se ubican en zonas interurbanas, apenas suponen el 17% de la red de recarga disponible en carretera. La predominancia de puntos de baja potencia (70% del total), con tiempos mínimos de recarga superiores a tres horas, continúa siendo un freno para la adopción masiva del vehículo eléctrico como primera opción.
José López-Tafall, director general de ANFAC, subraya que 2025 ha sido “un año clave” para la movilidad sostenible, pero advierte de la necesidad de reforzar la red de carga rápida, especialmente en corredores interurbanos. También destaca que España superó por primera vez los 100.000 turismos eléctricos vendidos en un año, un hito que atribuye al efecto de los incentivos y a la mejora de la oferta tecnológica.
De cara a 2026, ANFAC sitúa el foco en el Plan España Auto 2030, concebido como una hoja de ruta para reforzar la competitividad industrial, consolidar el empleo y asegurar que la transición hacia la movilidad eléctrica se produzca con realismo, coordinación institucional y recursos suficientes.