Škoda impulsa el Superb Hatch con un PHEV de 200 kW

La nueva versión híbrida enchufable del Škoda Superb Hatch se convierte en el modelo de combustión más potente de la marca gracias a un sistema PHEV de 200 kW, mejoras mecánicas y mayor capacidad de remolque.

La llegada del nuevo sistema de propulsión híbrido enchufable de 200 kW al Škoda Superb Hatch marca un paso decisivo en la estrategia de electrificación de la marca checa. Esta variante, disponible exclusivamente en la carrocería Hatch y reservada para los acabados Sportline y Laurin & Klement, sitúa al modelo como el vehículo de combustión más potente de la gama actual de Škoda, reforzando su posicionamiento en el segmento de las berlinas electrificadas de altas prestaciones.

El nuevo tren motriz combina un motor de gasolina 1.5 TSI de 130 kW con un motor eléctrico de 85 kW, alimentado por una batería de 25,7 kWh. La potencia conjunta alcanza los 200 kW, un incremento de 50 kW respecto al conocido sistema híbrido enchufable de 150 kW. Este aumento se logra mediante la optimización del motor térmico y la actualización del software de gestión del sistema, lo que también eleva el par máximo hasta los 400 Nm.

Las prestaciones reflejan esta evolución: el Superb Hatch PHEV de 200 kW acelera de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 225 km/h, además de ofrecer una capacidad de remolque de hasta 2.000 kg, una cifra notable para un híbrido enchufable de su categoría. La interacción entre el motor eléctrico y el propulsor turboalimentado proporciona una respuesta más contundente en aceleraciones intermedias, uno de los puntos donde más se percibe la mejora respecto a la versión de 150 kW.

Para gestionar el incremento de potencia, Škoda ha reforzado el sistema de frenos. La versión de 200 kW incorpora discos traseros ventilados de mayor tamaño (310 x 22 mm), sustituyendo a los 300 x 12 mm del PHEV de 150 kW. En el eje delantero, la refrigeración se optimiza mediante un canal de aire específico situado bajo el paragolpes, más eficiente que la solución utilizada en la variante menos potente. La batería mantiene su capacidad y características: carga en CA hasta 11 kW y en CC hasta 50 kW, permitiendo recuperar del 10 al 80% en aproximadamente 26 minutos.

El lanzamiento de esta versión se enmarca en un contexto de creciente demanda de sistemas híbridos enchufables. Desde 2019, Škoda ha entregado más de 68.000 unidades del Superb iV en sus distintas generaciones y carrocerías, y actualmente uno de cada cuatro Superb nuevos se comercializa con tecnología PHEV. Con esta actualización, la marca refuerza su oferta electrificada y consolida al Superb como uno de los referentes en eficiencia y rendimiento dentro del segmento D europeo.