El nuevo motor Turbo 100 de Peugeot redefine la eficiencia, la fiabilidad y el placer de conducción en los Peugeot 208 y Peugeot 2008, incorporando un 70% de componentes renovados y tecnologías de última generación.
Peugeot ha presentado su nuevo motor Turbo 100, un propulsor de gasolina de tercera generación que se incorpora a los Peugeot 208 y Peugeot 2008 para elevar de forma notable el rendimiento, la eficiencia y la resistencia mecánica. Este nuevo motor, concebido como una evolución profunda de la arquitectura tricilíndrica de la marca, introduce un 70% de componentes nuevos, entre ellos el turbocompresor de geometría variable, la cadena de distribución, un renovado conjunto de pistones, un bloque de cilindros rediseñado y un sistema de inyección directa de alta presión.

La mecánica, con 1.199 cm³ y tres cilindros, desarrolla 101 CV a 5.500 rpm y un par máximo de 205 Nm desde 1.750 rpm, cifras que buscan no solo mejorar la capacidad de aceleración y la respuesta a bajas revoluciones, sino también ofrecer una conducción más refinada en entornos urbanos, carreteras secundarias y vías rápidas. El elemento central del salto cualitativo es el nuevo turbocompresor, cuya geometría variable optimiza la entrega de potencia y reduce la latencia habitual de los motores sobrealimentados de pequeño tamaño.
Otra de las claves del Turbo 100 es su enfoque en la eficiencia. Peugeot integra un sistema de inyección directa a 350 bares, una distribución variable que reduce la fricción interna y una estrategia de combustión basada en el ciclo Miller, con una elevada relación de compresión que mejora el rendimiento térmico. El resultado es un motor más eficiente en combustible y con menores emisiones, sin renunciar a un comportamiento dinámico.
En términos de durabilidad, Peugeot sustituye la anterior correa por una cadena de distribución, una decisión orientada a incrementar la vida útil del motor y minimizar los costes de mantenimiento. A ello se suma un diseño revisado del bloque, los segmentos y los pistones para reducir el consumo de aceite y aumentar la robustez del conjunto. El fabricante respalda estas mejoras con un programa de pruebas que supera las 30.000 horas en banco y más de 3 millones de kilómetros recorridos en condiciones extremas.
Peugeot acompaña este lanzamiento con un programa de mantenimiento más amplio, estableciendo revisiones cada 2 años o 25.000 km, con una revisión intermedia anual, lo que supone un beneficio directo para el coste total de propiedad. Además, los modelos equipados con el Turbo 100 podrán acogerse al programa Peugeot Care, que ofrece una garantía de hasta 8 años o 160.000 km.
El Peugeot 208 será el primer modelo en recibir este motor a partir de marzo de 2026, seguido del Peugeot 2008 en mayo de 2026, consolidando la estrategia de la marca de evolucionar sus motores de combustión mientras mantiene el foco en la electrificación.