Stellantis acelera la movilidad con inteligencia artificial

La alianza con Wayve demuestra cómo una misma tecnología de IA puede adaptarse a diferentes vehículos y abrir una nueva etapa en la conducción inteligente

La transformación tecnológica del automóvil avanza hacia una nueva fase. Stellantis y Wayve han presentado los avances de su colaboración estratégica para demostrar cómo la inteligencia artificial aplicada al automóvil puede adaptarse a distintas plataformas de vehículos y contribuir a una movilidad más eficiente, intuitiva y segura. La demostración tuvo lugar durante el evento Wave by Vento 2026, celebrado en Turín.

La iniciativa supone un paso más en la evolución de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y refuerza la apuesta de la industria automovilística por modelos de conducción capaces de aprender, adaptarse al entorno y tomar decisiones en tiempo real mediante tecnologías basadas en IA.

Una misma inteligencia artificial para diferentes vehículos

Uno de los principales anuncios de la presentación fue la capacidad de una base común de inteligencia artificial para funcionar en modelos muy distintos dentro del grupo automovilístico. Durante el evento se mostraron prototipos del Fiat 500e y del Maserati Grecale, equipados con un asistente de conducción supervisada «manos libres» puerta a puerta (Nivel 2++), desarrollado mediante la integración de Wayve AI Driver con STLA AutoDrive.

La compañía destacó que ambos vehículos pasaron de la fase de integración a las pruebas en carretera en menos de cuatro semanas, aprovechando la experiencia previamente adquirida con la implantación de esta tecnología en un Jeep Grand Cherokee.

Este resultado pretende demostrar que una misma arquitectura tecnológica puede adaptarse a diferentes tipos de vehículos, independientemente de sus dimensiones, dinámica de comportamiento o configuración de sensores.

Del vehículo programado al vehículo que aprende

Según explicaron ambas compañías, la diferencia fundamental respecto a los sistemas tradicionales radica en el modo de interpretar el entorno.

Los asistentes de conducción convencionales dependen en gran medida de reglas programadas previamente y escenarios definidos con antelación. Por el contrario, la propuesta desarrollada por Wayve utiliza una inteligencia artificial de extremo a extremo capaz de aprender a partir de experiencias reales de conducción.

Esta tecnología permite que el vehículo comprenda situaciones complejas del tráfico y responda de forma adecuada sin necesidad de recurrir a mapas de alta definición, reglas preconfiguradas de conducción o hardware específico diseñado exclusivamente para esa función.

El objetivo es que los automóviles evolucionen desde máquinas que ejecutan instrucciones programadas hacia sistemas inteligentes capaces de percibir, aprender y adaptarse a condiciones cambiantes del mundo real.

Lanzamiento previsto para finales de la década

La alianza estratégica entre ambas empresas fue anunciada en mayo de 2026 y combina la tecnología de inteligencia artificial de Wayve con las plataformas tecnológicas y la capacidad industrial de Stellantis.

Según la información presentada, el sistema de conducción supervisada sin manos y puerta a puerta tiene previsto su lanzamiento en 2028, comenzando por el mercado norteamericano.

La solución permitirá operar tanto en autopistas como en entornos urbanos, ampliando significativamente las capacidades actuales de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción.

Una visión de futuro para la movilidad autónoma

Más allá de los sistemas de Nivel 2++, la colaboración contempla aplicaciones futuras relacionadas con plataformas preparadas para automatización de Nivel 4.

Las compañías consideran que una infraestructura tecnológica común y escalable facilitará la implantación de soluciones de movilidad autónoma destinadas a operaciones de alta utilización, incluyendo futuros servicios sin conductor.

La estrategia busca acelerar el aprendizaje de los sistemas mediante el uso compartido de una misma base tecnológica, permitiendo adaptaciones específicas para distintos mercados, marcas y necesidades operativas.

Antonio Filosa destaca el valor de las alianzas

Durante el encuentro, el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, subrayó que el objetivo de la inteligencia artificial debe centrarse en mejorar la vida cotidiana de los usuarios.

«La inteligencia artificial está transformando el vehículo en un sistema inteligente capaz de percibir, aprender y adaptarse a entornos complejos del mundo real. Pero la tecnología solo tiene importancia cuando mejora la vida de las personas».

El máximo responsable del grupo destacó además que la colaboración con Wayve representa uno de los pilares de la estrategia empresarial basada en alianzas tecnológicas para acelerar la innovación.

Wayve apuesta por una IA capaz de conducir cualquier vehículo

Por su parte, el cofundador y consejero delegado de Wayve, Alex Kendall, destacó que la compañía trabaja en una inteligencia artificial generalizable para la conducción autónoma.

«Estamos desarrollando un sistema de conducción autónomo basado en IA de uso general que pueda propulsar cualquier vehículo, en cualquier lugar».

Kendall señaló que la integración de la misma tecnología en un Jeep Grand Cherokee, un Fiat 500e y un Maserati Grecale demuestra la flexibilidad del sistema y su capacidad para convertirse en una base tecnológica común para futuros desarrollos de la industria.

La IA se convierte en un factor estratégico para el automóvil

La demostración realizada por Stellantis y Wayve refleja la creciente importancia de la inteligencia artificial en la automoción, un ámbito en el que fabricantes y empresas tecnológicas buscan desarrollar vehículos cada vez más inteligentes, seguros y adaptables.

La capacidad de aplicar una misma tecnología a diferentes plataformas, marcas y segmentos puede convertirse en uno de los elementos clave para acelerar la expansión de la conducción automatizada durante los próximos años. Mientras tanto, el sector continúa avanzando hacia un escenario en el que la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más relevante en la experiencia diaria de conducción y en el futuro de la movilidad global.