Gianfranco Motorsport apuesta por la división GTX del Supercars Endurance 2026 con un Porsche Cayman 981 MR GT4 y dos pilotos debutantes que buscan crecer en un campeonato en plena expansión.
La apuesta de Gianfranco Motorsport por la división GTX del Supercars Endurance 2026 supone uno de los movimientos más significativos de la pretemporada. La estructura portuguesa, dirigida por Carlos “Ginho” Rodrigues, incorpora a su programa un Porsche Cayman 981 MR GT4, un modelo que refuerza un pelotón cada vez más competitivo y que refleja el creciente interés por esta categoría dentro del panorama ibérico.

La llegada del equipo a la GTX se produce en un momento de transformación para el campeonato. La organización ha decidido separar las parrillas de los GT4 y de los vehículos de Turismos y GTC, una medida que ha dinamizado el mercado y ha impulsado a varios equipos a explorar nuevas vías de desarrollo. En este contexto, la presencia de Gianfranco Motorsport añade profundidad técnica y deportiva a una división que aspira a consolidarse como uno de los focos de atención de la temporada.
El proyecto se articula en torno a dos debutantes: Bruno Salgado y Rodrigo Pires. Salgado llega tras una etapa sólida en un trofeo monomarca, donde demostró consistencia y capacidad de adaptación, cualidades esenciales para dar el salto al universo de los GT. Pires, por su parte, afronta su primera campaña en automovilismo tras una trayectoria destacada en karting, disciplina en la que cimentó su base competitiva y su entendimiento del pilotaje de alto nivel.



La estructura portuguesa afronta 2026 con la ambición que caracteriza sus últimos años. En 2025, el equipo compitió con dos Toyota Gazoo Racing Supra GT4 EVO2 y un Aston Martin Vantage AMR GT4, logrando el título GT4 Pro Bronze del Iberian Supercars con Alexandre Areia y Nuno Afonso, además del campeonato GT4 Am en las tres series que conforman el Supercars Endurance, de la mano de Rubén Vaquinhas y Pedro Bastos Rezende. Ese bagaje competitivo refuerza la confianza del equipo en su capacidad para desarrollar a sus nuevos pilotos.
“Tenemos dos pilotos con poca experiencia en este tipo de coches, pero creemos mucho en el potencial de ambos”, explica Ginho Rodrigues, consciente de que la curva de aprendizaje será exigente. El jefe de equipo reconoce que el objetivo inicial no pasa por luchar por victorias, sino por construir una progresión sólida basada en test, análisis y trabajo metódico. “Sabemos que el nivel será muy alto y que, en una fase inicial, será difícil luchar por las victorias. Aun así, estamos preparados para trabajar mucho y ayudar a los pilotos a evolucionar. Con el transcurso de la temporada, podrán acercarse a las primeras posiciones”.
El calendario arrancará con el test oficial del 21 de marzo en el Autódromo do Estoril, antes del inicio de temporada previsto para los días 16 y 17 de mayo en el Autódromo Internacional do Algarve. Será entonces cuando el nuevo proyecto de Gianfranco Motorsport comience a medir su verdadero potencial frente a una parrilla que promete ser una de las más competitivas de los últimos años.