BMW impulsa la conducción automatizada en producción

El fabricante alcanza un millón de movimientos sin conductor en sus fábricas y acelera el despliegue global de su tecnología industrial inteligente

El Grupo BMW ha alcanzado un nuevo hito en la transformación digital de sus procesos industriales al superar el millón de vehículos desplazados mediante sistemas de conducción automatizada en producción, una tecnología que permite mover automóviles sin conductor dentro de las instalaciones fabriles y que se ha convertido en una de las principales apuestas del fabricante para modernizar su red global de producción.

La compañía alemana confirmó que ya ha guiado más de un millón de vehículos mediante su sistema Automated Driving In-Plant (AFW), una solución desarrollada para optimizar las operaciones logísticas internas y aumentar la eficiencia en las diferentes fases del proceso productivo.

El avance constituye uno de los ejemplos más relevantes de automatización industrial en el sector del automóvil y refuerza la estrategia de producción inteligente impulsada por BMW bajo el concepto BMW iFACTORY.

De proyecto piloto a estándar global

La evolución del sistema AFW ha sido especialmente rápida. La tecnología comenzó como un proyecto piloto en la planta de Dingolfing en 2022 y, en apenas unos años, ha pasado de ser una prueba experimental a convertirse en una aplicación industrial consolidada con capacidad de implantación global.

Actualmente, la solución está operativa en cuatro centros productivos del grupo: Dingolfing, Leipzig, Ratisbona y la planta de MINI Oxford, que se ha convertido en la última instalación en incorporar esta tecnología.

Según los datos facilitados por la compañía, la red industrial de BMW registra una media aproximada de 3.500 movimientos automatizados de vehículos al día, una cifra que muestra la creciente importancia que tiene la automatización en la logística interna del grupo.

MINI Oxford, nueva referencia tecnológica

La planta de MINI Oxford desempeña un papel destacado dentro de esta estrategia. Solo durante el último año se contabilizaron más de 53.000 desplazamientos automatizados de vehículos en estas instalaciones.

Además, Oxford se ha convertido en el primer centro de producción del grupo capaz de conectar directamente los vehículos guiados automáticamente con los sistemas de control ya existentes en la fábrica. Esta integración permite coordinar de forma más precisa las operaciones de producción y optimizar la interacción entre los automóviles y los equipos industriales.

Cómo funciona el sistema Automated Driving In-Plant

La tecnología AFW permite que vehículos recién fabricados se desplacen de manera autónoma a través de áreas específicas de producción y logística sin intervención humana directa.

Para ello, BMW combina varios elementos tecnológicos:

  • Sensores externos distribuidos por las instalaciones.
  • Arquitectura conectada en la nube.
  • Software de planificación de movimientos.
  • Sensores LiDAR que monitorizan el entorno en tiempo real.
  • Aplicaciones de inteligencia artificial para simulación, desarrollo y operación del sistema.

Gracias a esta infraestructura, los vehículos pueden navegar de manera precisa y segura dentro de las plantas, reduciendo tiempos de desplazamiento y mejorando la organización logística interna.

Un modelo escalable para toda la red BMW

Uno de los factores clave del proyecto es su capacidad de adaptación. BMW destaca que AFW no ha sido diseñado como una solución específica para una única instalación, sino como una plataforma capaz de operar en diferentes fábricas, arquitecturas de vehículo y procesos industriales.

Esta flexibilidad ha permitido acelerar su despliegue internacional y convertirlo en una herramienta estratégica para el futuro de la fabricación automovilística. El millón de movimientos realizados hasta la fecha demuestra que el sistema ha alcanzado un grado de madurez industrial suficiente para su utilización a gran escala.

BMW iFACTORY, la hoja de ruta de la producción inteligente

El salto de la conducción automatizada en producción forma parte de la visión de futuro que BMW define como BMW iFACTORY, un modelo basado en la digitalización, la conectividad inteligente y la automatización de los procesos industriales.

Según explicó Raymond Wittmann, miembro del Consejo de Administración de BMW AG responsable de Producción, la compañía identificó el potencial de esta tecnología en una fase temprana, la desarrolló progresivamente hasta alcanzar los estándares requeridos para la producción en serie y ahora está desplegándola a escala mundial.

El próximo destino será Spartanburg

La expansión de esta tecnología continuará durante 2027. BMW ha confirmado que la siguiente instalación en adoptar el sistema AFW será la planta de Spartanburg, uno de los centros de producción más importantes del grupo a nivel internacional.

El objetivo es seguir ampliando una red de fábricas cada vez más digitalizadas y capaces de integrar soluciones autónomas que permitan incrementar la eficiencia, optimizar recursos y mejorar la competitividad industrial en un contexto donde la automatización se ha convertido en una de las principales palancas de transformación del sector automovilístico.

En un momento en el que la industria acelera su transición hacia procesos más inteligentes y conectados, el millón de desplazamientos autónomos alcanzado por BMW confirma que la automatización logística industrial ya no es una tecnología experimental, sino una realidad plenamente integrada en la fabricación de automóviles a gran escala.