Cuatro de cada diez conductores, denunciados por usar el móvil al volante en la última campaña de la DGT

Durante la campaña especial de vigilancia celebrada del 6 al 12 de octubre, la Dirección General de Tráfico controló más de 400.000 vehículos en todo el país.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado los resultados de su última campaña de control de distracciones al volante, desarrollada entre los días 6 y 12 de octubre. Durante este periodo, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizaron 7.663 controles a un total de 404.258 vehículos, en los que 7.983 conductores fueron denunciados por comportamientos prohibidos durante la conducción.

La infracción más frecuente continúa siendo el uso del teléfono móvil mientras se conduce, una práctica que sigue muy presente en las carreteras españolas a pesar de conllevar una sanción económica y la pérdida de seis puntos del carné de conducir. En total, 3.283 conductores el 40,6 % de los denunciados fueron sancionados por utilizar manualmente el teléfono al volante.

Además de estas infracciones, la DGT detectó otros comportamientos peligrosos relacionados con la distracción, como abrocharse el cinturón en marcha (427 casos) o usar auriculares o cascos conectados a dispositivos de sonido distintos del móvil (351 casos). También se registraron denuncias por leer al volante (239 casos), buscar objetos (135), distraerse con otros ocupantes (87) o incluso comer mientras se conduce (63).

Los agentes también impusieron 1.803 denuncias adicionales por otras conductas que suponían distracción en la conducción. En los controles preventivos, se interceptó además a 825 conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol y 786 que habían consumido drogas, todos ellos implicados en infracciones relacionadas con la falta de atención.

Con esta campaña, la DGT refuerza su mensaje de concienciación sobre la importancia de mantener la atención plena al volante, recordando que una distracción de apenas unos segundos puede tener consecuencias graves en la seguridad vial.

Desde la Dirección General de Tráfico subrayan que estas acciones, en las que también colaboran numerosos ayuntamientos a través de sus policías locales, buscan reducir la siniestralidad asociada a las distracciones, una de las principales causas de accidente en las carreteras españolas.