El primer coche eléctrico de Bentley culmina una exigente fase de desarrollo global con ensayos en condiciones extremas y una avanzada arquitectura digital
Bentley ha desvelado nuevos detalles del exhaustivo programa de desarrollo del Bentley Torcal, el primer vehículo totalmente eléctrico de la historia de la firma británica. Apenas unas semanas después de su presentación oficial, la marca ha revelado que los prototipos y unidades preserie han acumulado más de un millón de kilómetros de pruebas en algunos de los entornos más exigentes del planeta.
La compañía considera este proyecto uno de los más ambiciosos de su historia reciente, ya que combina el desarrollo de una nueva plataforma eléctrica, una arquitectura digital completamente renovada y un exigente programa de validación destinado a garantizar los niveles de refinamiento, calidad y prestaciones asociados tradicionalmente a Bentley.
Pruebas extremas desde Suecia hasta Pikes Peak
El programa de ensayos del Bentley Torcal ha sometido al vehículo a condiciones climáticas extremas para verificar su comportamiento en cualquier circunstancia. Las pruebas se han desarrollado con temperaturas comprendidas entre los-38 grados centígrados de Suecia y los más de 40 grados registrados en zonas desérticas, además de llevar al vehículo hasta altitudes superiores a los 4.200 metros en Pikes Peak, Colorado.
Según Bentley, estos ensayos permiten validar el funcionamiento de todos los sistemas del vehículo en escenarios muy diversos y asegurar que mantenga los estándares de confort y rendimiento característicos de la marca independientemente del mercado al que se destine.
La realidad extendida transforma el diseño del vehículo
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto ha sido la utilización intensiva de la tecnología Extended Reality (XR) durante el desarrollo. Bentley empleó esta herramienta para crear una versión completamente digital del Torcal antes de fabricar numerosos componentes físicos. [bentleymedia.com]
A través del denominado XR Hub, los ingenieros pudieron evaluar aspectos relacionados con la ergonomía, las posiciones de conducción, la interacción con los controles y la arquitectura interior del vehículo. Esta metodología permitió corregir errores en fases muy tempranas del proceso y acelerar el desarrollo del modelo.
La firma asegura que este sistema ha contribuido a reducir tiempos de validación, mejorar la sostenibilidad del proyecto y optimizar la experiencia de usuario antes incluso de la construcción física de muchas piezas.
Más del 90 % de los componentes ya disponibles en la validación física
Aunque las herramientas virtuales desempeñaron un papel fundamental, Bentley destaca que la validación física continúa siendo indispensable. Durante esta fase, los ingenieros verificaron parámetros relacionados con ensamblaje, accesibilidad, ajustes, calidad percibida y procesos de fabricación.
En el caso del Torcal, más del 90 % de los componentes definitivos estuvieron disponibles durante esta etapa, permitiendo acelerar los trabajos de comprobación y obtener información precisa sobre el comportamiento real del vehículo.
La utilización de sistemas avanzados de escaneado láser facilitó además la comparación directa entre las piezas físicas y los modelos digitales CAD, detectando posibles desviaciones antes del inicio de la producción.
La arquitectura eléctrica más ambiciosa de Bentley
El desarrollo eléctrico del Bentley Torcal ha requerido la colaboración continua de equipos especializados en arquitectura electrónica, integración de software y validación tecnológica. Bentley define este apartado como uno de los mayores retos de ingeniería afrontados por la compañía.
La marca explica que cada seis semanas se genera una nueva actualización de software que incorpora mejoras funcionales y optimizaciones de rendimiento. Antes de su implantación definitiva, cada versión es sometida a procesos de validación tanto en laboratorio como en vehículos reales.
El objetivo es garantizar que todos los sistemas electrónicos mantengan elevados niveles de estabilidad, fiabilidad y seguridad durante toda la vida útil del automóvil.
Una batería sometida a pruebas extremas de seguridad
La llegada del primer eléctrico de Bentley también ha supuesto nuevos desafíos en materia de seguridad. El vehículo incorpora una batería con una densidad energética superior a 180 Wh/kg y un peso aproximado de 625 kilogramos, diseñada para ofrecer elevadas prestaciones sin comprometer la protección de los ocupantes.
Para ello, Bentley ha desarrollado un amplio programa de validación que incluye exigentes pruebas de homologación y resistencia. Entre ellas destaca un ensayo de resistencia al fuego que exige que la batería permanezca libre de propagación de llamas o explosión durante un mínimo de dos horas en caso de incidente térmico.
Asimismo, el sistema es sometido a impactos simulados mediante el lanzamiento de un proyectil de acero de aproximadamente 111 gramos a velocidades superiores a los 160 km/h contra la parte inferior de la batería. También se realizan ensayos de corrosión, durabilidad ambiental y resistencia estructural.
Según Bentley, estas pruebas buscan garantizar el máximo nivel de protección posible incluso en escenarios de daño severo.
Del camuflaje a la producción
Como ocurre con todos los nuevos modelos de la marca, los prototipos del Torcal han circulado durante años con distintos sistemas de camuflaje destinados a ocultar su diseño definitivo. Estas soluciones incluyen gráficos específicos, paneles provisionales y estructuras temporales destinadas a dificultar la identificación de sus formas reales.
Ahora, con el modelo cada vez más cerca de su llegada al mercado, Bentley comienza a retirar progresivamente esos elementos de ocultación y a mostrar el resultado final de un proyecto que representa un paso decisivo en la transformación eléctrica de la compañía.
La firma británica considera que el Bentley Torcal simboliza una nueva etapa para la marca, en la que la electrificación convivirá con los valores tradicionales de lujo, artesanía y altas prestaciones que han definido a Bentley durante más de un siglo.
