La Fórmula 1 vuelve a Zandvoort tras el parón veraniego, y Fernando Alonso ha vuelto a subir, una vez más, el suflé con su Aston Martin. El piloto español ha sido protagonista de una jornada que sigue alimentando la esperanza en el equipo británico. Alonso se ha colado segundo entre los dos McLaren, quedando a tan solo 87 milésimas de Lando Norris, y demostrando que el buen resultado de Hungría no fue un espejismo.

El rendimiento de Aston Martin ha sido la gran sorpresa del día. Mientras McLaren confirmó su buen estado de forma con Norris y Piastri en el Top 3, el equipo de Silverstone se posicionó como la segunda fuerza, por delante de Mercedes, Ferrari y Red Bull. George Russell y Max Verstappen se quedaron a más de tres décimas del mejor tiempo, y Lewis Hamilton sufrió un nuevo trompo que evidenció las dificultades de su monoplaza.
La velocidad del AMR25 vuelve a ilusionar, y el ritmo mostrado en los Libres del viernes en Zandvoort hace soñar a la afición con un buen resultado para el equipo inglés. Sin embargo, al otro lado del garaje, Lance Stroll protagonizó un accidente en la curva peraltada provocando una bandera roja que interrumpió varias vueltas rápidas, entre ellas la de Carlos Sainz. El madrileño, que venía con buen ritmo, también se vio perjudicado por la salida de pista de su compañero de equipo, Alexander Albon, lo que le obligó a abortar su intento y regresar al garaje.
Los resultados de los Libres 2 confirman la tendencia: McLaren sigue al frente, pero Alonso se mantiene al acecho. Norris lideró con un 1:09.890, seguido por Alonso y Piastri. Sainz, por su parte, terminó decimosexto, lejos de los puestos de cabeza.
Con la clasificación a la vuelta de la esquina y la meteorología aún incierta, Alonso podría tener una nueva oportunidad de brillar y volver a maximizar su monoplaza.