Cómo Bentley creó su film más ambicioso con Travis Pastrana, cerrando por primera vez su campus de Crewe para un rodaje a más de 120 mph.
Bentley ha revelado los entresijos de la producción de Supersports: FULL SEND, el proyecto audiovisual más exigente y técnicamente ambicioso de la marca británica. La pieza, protagonizada por Travis Pastrana, se rodó íntegramente en el campus de Crewe, que fue cerrado por completo por primera vez para permitir maniobras de alta velocidad y secuencias de precisión que superaron los 120 mph .

Concebido en abril del año anterior, el proyecto —conocido internamente como “Pymkhana”— nació con la intención de mostrar el potencial extremo del nuevo Supersports. Para ello, el departamento de I+D de Bentley desarrolló un vehículo de pruebas profundamente modificado: diferencial electrónico reajustado, ESC desactivado, software específico para burnouts estáticos y en movimiento, y un freno de mano hidráulico integrado en la caja de cambios de doble embrague. El objetivo era permitir que el coche se desplazara de lado por las estrechas vías internas de la fábrica, sin recurrir únicamente al sobreviraje por potencia .
El equipo, liderado por el ingeniero Alistair Corner, preparó dos unidades: un coche principal —que ya forma parte de la Heritage Collection— y un vehículo de respaldo. Ambos fueron revestidos con un diseño especial del artista Deathspray y equipados con llantas de 22 pulgadas. Para las secuencias finales se instalaron bloques de titanio bajo el chasis, responsables de la lluvia de chispas que aparece en pantalla .
El rodaje se desarrolló entre el 26 y el 28 de septiembre de 2025 y movilizó a más de 100 profesionales, entre personal de Bentley y el equipo de producción. La filmación incluyó operadores de cámara, especialistas en drones, técnicos de minicámaras y un vehículo de seguimiento construido a partir de un Bentayga W12 equipado con brazo U‑Crane. A ello se sumaron equipos de seguridad, marshallers, especialistas en vehículos, personal de fábrica, sanitarios y un equipo de prevención de riesgos. Cada escena fue planificada al detalle para proteger las infraestructuras críticas del recinto, desde conducciones de gas hasta fibra óptica y suministro eléctrico .



Las secuencias que involucraban otros vehículos —como los Pikes Peak Bentleys— requirieron coordinación adicional y la participación de conductores de precisión. A pesar de la intensidad del rodaje, el balance final fue sorprendentemente positivo: solo se registró un retrovisor dañado, según confirmó Mike Sayer, Head of Product Communications y productor ejecutivo del proyecto .
Tras tres meses de edición bajo la dirección de Jon Richards, la película se estrenó en enero e incluye 12 Easter Eggs que rinden homenaje a la historia y al legado de Bentley. Entre ellos destacan el número 199 en la acreditación de Pastrana, el Hunaudières 1999, el Speed 8 ganador de Le Mans 2003, el R-Type Continental de 1953, el prototipo EXP 15, y la aparición —camuflada y también cubierta por una funda— del futuro BEV de Bentley. Incluso el CEO de la compañía, Frank-Steffen Walliser, aparece limpiando tras Pastrana en los créditos finales .
Con FULL SEND, Bentley no solo exhibe el rendimiento extremo del Supersports, sino también la capacidad de la marca para transformar su propio entorno industrial en un escenario cinematográfico de alta precisión. El resultado es una pieza que combina ingeniería, narrativa visual y cultura automovilística en un ejercicio de identidad de marca sin precedentes.