BMW Serie 6: medio siglo de un icono del diseño

El Museo BMW celebra los 50 años del BMW Serie 6 con una exposición que repasa su historia, su papel en el cine, su impacto en la competición y su relevancia cultural como uno de los modelos más influyentes de la marca.

El BMW Serie 6 cumple medio siglo convertido en uno de los grandes referentes del diseño automovilístico europeo. El Museo BMW dedica una exposición especial a este modelo icónico, que desde su debut en 1976 ha marcado la identidad estética y tecnológica de la marca. La muestra, abierta hasta enero de 2027, reúne piezas históricas, vehículos originales y una instalación exterior con una maqueta “flotante” que subraya la silueta inconfundible del coupé.

La exposición se integra en la Rotonda del museo y se complementa con unidades seleccionadas en la Galería Art Car y en la “torre de coches” de la colección permanente. Este homenaje sucede a otras muestras recientes dedicadas a la historia del diseño y a los modelos más influyentes de BMW, en un año en el que el museo ha superado los 847.000 visitantes.

Un modelo que redefinió la elegancia deportiva

Entre 1976 y 1989, la primera generación del Serie 6 se fabricó exclusivamente como coupé, tomando como base técnica la Serie 5 e inspirándose en los grandes gran turismos de los años sesenta. Su diseñador, Paul Bracq, creó una silueta que se convirtió en sello de identidad: el célebre “morro de tiburón”, el perfil estilizado y las amplias superficies acristaladas.

El modelo se produjo inicialmente en Karmann y, desde 1982, en la planta de Dingolfing, con cinco variantes mecánicas y una versión específica para Estados Unidos. Su ciclo de producción, de 13 años, sigue siendo el más largo de cualquier serie de BMW.

La denominación Serie 6 regresó en 2003 con el E63, consolidando la herencia del concepto original. En competición, el BMW 635CSi brilló en el Grupo A, logrando el Campeonato Europeo de Turismos en 1984 y 1986, además del Campeonato Alemán de Turismos en 1984.

BMW Art Cars

Una estrella de cine con carácter propio

La exposición dedica un espacio destacado a la presencia del Serie 6 en la gran pantalla. Inspirada en la serie fotográfica Flying Cars de Sylvain Viau, la instalación de acceso presenta un vehículo suspendido que anticipa su papel en producciones como Dallas, Regreso al futuro II, Tatort o Der Bulle von Tölz.

En el espacio central se exhiben dos unidades emblemáticas:

  • BMW 628CSi (1982), una de las variantes más exitosas, con motor de 2,8 litros e inyección.
  • BMW M635CSi (1985), equipado con el motor del BMW M1, capaz de superar los 250 km/h y considerado en su época el cuatro plazas más rápido del mundo.

El Serie 6 como objeto cultural

La muestra también aborda la dimensión artística del modelo. En la Galería Art Car se exponen de forma alterna dos BMW 635CSi de la colección:

  • La obra de Ernst Fuchs (1982), Firefox on Harehunt, cargada de simbolismo y mitología.
  • El collage en blanco y negro de Robert Rauschenberg (1986), que fusiona historia del arte, fotografía y cultura popular.

En la “torre de coches” se presenta el BMW 633CSi, pionero en sistemas de inyección Bosch L‑Jetronic y en la electrónica digital DME, avances que marcaron la evolución tecnológica de la marca.

Con esta exposición, BMW no solo celebra un aniversario: reivindica la vigencia de un modelo que ha trascendido su condición de automóvil para convertirse en un símbolo cultural, un referente de diseño y una pieza clave en la historia del automóvil europeo.