La industria automovilística española registró un incremento del 8,8% en la producción de vehículos durante el mes de septiembre, alcanzando las 223.468 unidades fabricadas. Este repunte puntual se explica por la baja actividad registrada en septiembre de 2024, cuando varias plantas adaptaron sus líneas a nuevos modelos electrificados, reduciendo temporalmente su capacidad operativa.
No obstante, el acumulado anual mantiene una tendencia negativa, con una caída del 5,2% respecto al mismo periodo del año anterior, situándose en 1.702.050 unidades. Las previsiones apuntan a un cierre de ejercicio por debajo de los 2,3 millones de vehículos, inferior al volumen alcanzado en 2024.
Por tipo de vehículo, los turismos lideraron la producción con 179.721 unidades (+9,4%), seguidos por los comerciales e industriales, que sumaron 43.747 unidades (+6,4%).
En el ámbito exterior, las exportaciones crecieron un 2,2% en septiembre, con 189.636 vehículos enviados fuera de España. Sin embargo, el acumulado anual refleja una caída del 8,6%, con 1.461.098 unidades exportadas. Europa sigue siendo el principal destino (91,3%), aunque pierde cuota frente a América (3%) y África (3,3%). Alemania, Francia, Turquía y Reino Unido encabezan el ranking de destinos, mientras que Italia y Países Bajos registran descensos significativos (-20,8% y -47,2%, respectivamente).
En cuanto a la producción por fuente de energía, los vehículos alternativos (gas natural, híbridos y eléctricos) representaron el 39,4% de la producción mensual, con 88.055 unidades (+19,7%). En lo que va de año, se han fabricado 649.526 unidades, un 29% más que en 2024. Los vehículos electrificados alcanzaron las 27.488 unidades en septiembre (+25,9%), acumulando 172.584 unidades en el año, lo que supone el 10,1% del total fabricado.
José López-Tafall, director general de ANFAC, advierte que “el repunte puntual no debe ocultar la caída acumulada en un momento clave para la transformación hacia el vehículo electrificado”. Señala la baja demanda europea y la creciente competencia externa como factores de riesgo, y urge la activación del Plan España Auto 2030–2035 para proteger el empleo y la competitividad industrial.
