BMW redefine el hidrógeno con su nuevo depósito plano

El BMW iX5 Hydrogen incorpora un innovador sistema de almacenamiento de hidrógeno, mejora la autonomía, optimiza la producción flexible y avanza en la estrategia de movilidad del futuro del Grupo BMW.

El Grupo BMW da un paso decisivo en su estrategia de movilidad del futuro con la presentación de un innovador sistema de almacenamiento de hidrógeno para el BMW iX5 Hydrogen, un desarrollo que redefine la integración técnica, la eficiencia del espacio y la escalabilidad industrial. La nueva tecnología, denominada BMW Hydrogen Flat Storage, introduce una arquitectura de depósitos planos que permite alcanzar hasta 750 kilómetros de autonomía, manteniendo intacta la habitabilidad del vehículo y reforzando la seguridad estructural del conjunto.

Según explica el Dr. Joachim Post, miembro del Consejo de Administración de BMW AG responsable de Desarrollo, el objetivo ha sido integrar el sistema de propulsión de hidrógeno en el nuevo X5 de forma precisa y sin compromisos. La clave reside en una geometría completamente nueva del espacio de instalación, que permite fabricar en una misma línea de producción hasta cinco variantes de propulsión: eléctrica a batería, híbrida enchufable, combustión de alta eficiencia y pila de combustible de hidrógeno.

El sistema está compuesto por siete depósitos de alta presión (700 bar) fabricados en compuesto reforzado con fibra de carbono (CFRP), conectados en paralelo y montados en un bastidor metálico robusto. A diferencia de los recipientes individuales tradicionales, BMW ha desarrollado una estructura de cámaras interconectadas que funcionan como una unidad cerrada, gestionada por una válvula principal central. Esta solución, que ya ha generado varias solicitudes de patente, permite almacenar al menos siete kilogramos de hidrógeno y realizar un repostaje completo en menos de cinco minutos, manteniendo los estándares de seguridad y limpieza característicos de la marca.

La tecnología BMW Hydrogen Flat Storage se integra con la pila de combustible Gen3, una batería de alto voltaje de nueva generación y el software de control Heart of Joy, que optimiza la gestión del chasis y la entrega de potencia. El resultado es un sistema que no solo amplía la autonomía, sino que preserva el placer de conducción característico de BMW, uno de los pilares de la marca.

En el ámbito industrial, la arquitectura flexible del nuevo X5 permite reducir la complejidad técnica, optimizar sinergias y facilitar la incorporación de nuevas tecnologías. Esta plataforma modular allana el camino para la producción generalizada del BMW iX5 Hydrogen en 2028, reforzando la apuesta del Grupo BMW por un enfoque abierto a la tecnología. La compañía subraya que el hidrógeno ofrece ventajas estratégicas: conducción eléctrica de larga distancia, repostaje rápido y diversificación energética, reduciendo la dependencia de infraestructuras únicas o cadenas de suministro específicas.

Con este avance, BMW consolida su posición en el desarrollo de soluciones de electrificación complementarias y prepara el terreno para una nueva generación de vehículos que combinan eficiencia, sostenibilidad y rendimiento.