Pedro Acosta logra una pole dominante en el GP de Catalunya, mientras las Aprilia oficiales sufren un desastre clasificatorio marcado por caídas y falta de ritmo.

Pedro Acosta volvió a situarse en el centro del escenario casi dos años después de su primera pole en MotoGP. El piloto murciano firmó en Montmeló una actuación impecable que confirmó lo que había insinuado durante todo el fin de semana: era el más sólido, el más constante y el más preparado para marcar la diferencia. Su segunda pole en MotoGP llegó esta vez sin matices ni condicionantes externos. Nada que ver con aquella de Japón 2024, lograda tras la anulación de la vuelta de Marc Márquez por exceder los límites de pista.
En Barcelona, Acosta impuso su ritmo desde el primer intento. Detuvo el cronómetro en 1:38.397, luego en 1:38.118 y finalmente en un contundente 1:38.068, un registro inalcanzable para el resto del paddock, aunque todavía lejos del récord de la pista establecido por Alex Márquez el año pasado (1:37.536). La sensación, sin embargo, fue inequívoca: el piloto de KTM está preparado para pelear por todo.
La primera fila la completaron un Franco Morbidelli especialmente motivado —impulsado por la visita de Valentino Rossi y por la incertidumbre sobre su futuro en MotoGP— y el propio Alex Márquez, que cedió casi tres décimas respecto al tiempo de Acosta.
En contraste absoluto con el brillo del murciano, la clasificación fue un auténtico quebradero de cabeza para Aprilia. La marca de Noale, que venía de varias citas complicadas, volvió a sufrir un sábado para olvidar. La mejor moto de la firma fue la de Raúl Fernández, que partirá desde la segunda fila, un alivio parcial en un día marcado por errores y caídas.
El más afectado fue Jorge Martín, que sufrió su tercera caída del fin de semana durante la Q1. Aunque logró pasar a la Q2, el golpe mermó su confianza y solo pudo ser noveno, último de la tercera fila, por detrás de Johann Zarco, Fabio Di Giannantonio y Brad Binder, tres rivales especialmente duros en carrera. Peor suerte corrió el líder del campeonato, Marco Bezzecchi, que se fue al suelo en la curva 2 y terminó último de la Q2. Saldrá 12º, desde la cuarta fila, acompañado por Joan Mir y Jack Miller.
La Q1, muy disputada y plagada de vueltas canceladas, dejó fuera a nombres ilustres. Pecco Bagnaia, tercero en esa sesión, no logró el pase y arrancará 13º, seguido por Enea Bastianini, Fermín Aldeguer —también víctima de una caída en la curva 5— y Luca Marini.
El regreso de Maverick Viñales tras su lesión en el hombro tampoco fue sencillo: partirá 17º, justo por delante de Ai Ogura, que deberá repetir una remontada como la de Le Mans si quiere aspirar a los puntos. Cerrará la parrilla Toprak Razgatlioglu, lastrado por una salida de pista y una caída que le impidieron completar una vuelta competitiva.
La jornada dejó un mensaje claro: mientras Acosta se consolida como uno de los grandes protagonistas del campeonato, varios de los favoritos llegan a la carrera del domingo con más dudas que certezas.