Kawasaki ha presentado oficialmente la nueva Z1100 y Z1100 SE, las naked que encabezarán la familia Z en 2026. Bajo el lema “Sugomi Awakens”, la marca japonesa reafirma su compromiso con la filosofía Sugomi, un concepto de diseño que combina agresividad visual, precisión dinámica y una experiencia de conducción visceral.

Diseño: estética agresiva y presencia dominante
La Z1100 hereda el ADN de la Z1000 lanzada en 2014, pero eleva su lenguaje de diseño a un nuevo nivel. Destacan los faros LED de mirada afilada y un nuevo carenado inferior con aletas, que refuerzan la silueta inclinada hacia delante característica de la saga. La ergonomía también ha sido revisada: el manillar es 22 mm más ancho y 13 mm más adelantado, lo que se traduce en mayor control y una respuesta más directa a las órdenes del piloto.
Chasis y parte ciclo: precisión y estabilidad
El conjunto se apoya en un bastidor de aluminio de doble tubo de alta rigidez, complementado por horquillas SFF-BP y suspensión trasera horizontal back-link, ofreciendo un equilibrio óptimo entre estabilidad y agilidad. El sistema de frenos está a la altura de su potencia: la versión estándar monta pinzas monobloque y discos de ø310 mm, mientras que la Z1100 SE equipa frenos Brembo con pinzas radiales, discos específicos y latiguillos metálicos, además de un amortiguador trasero Öhlins S46 con ajuste remoto de precarga. Los neumáticos elegidos para 2026 son los Dunlop Sportmax Q5A, desarrollados para maximizar el agarre y la precisión en curvas.






Motor: más cilindrada y respuesta mejorada
Bajo el depósito late un motor de 1.099 cm³, cuatro cilindros en línea, capaz de entregar 100 kW (136 CV) y 11,5 kgf·m de par máximo. Kawasaki ha aumentado la carrera en 3 mm respecto a la Z1000 y optimizado los perfiles de levas, muelles de válvulas y pistones. El resultado es una respuesta más llena en la zona baja y media del cuentavueltas y una entrega de potencia más lineal. La transmisión se beneficia de relaciones de 5ª y 6ª más largas, mejorando la eficiencia en carretera.
El sistema de escape adopta un esquema 4-2-1 con pre-cámara, que contribuye a su aspecto compacto y reduce el peso del conjunto.
Tecnología y ayudas electrónicas
La Z1100 incorpora una electrónica de última generación. Entre las novedades destaca el sistema ETV (Electronic Throttle Valves) que permite integrar control de crucero y un cambio rápido bidireccional KQS. La presencia de una IMU de 6 ejes posibilita funciones avanzadas como KCMF (Cornering Management), KTRC (Control de Tracción), KIBS (ABS Inteligente), modos de potencia seleccionables e Integrated Riding Modes con opciones Sport, Road, Rain y Rider (personalizable).
El cockpit está presidido por una pantalla TFT a color de 5” con conectividad total mediante Rideology The App, navegación paso a paso y control por voz, integrando al smartphone como un centro de información.
Conclusión: una naked para marcar época
Con la Z1100, Kawasaki refuerza su posición en el competido segmento de las Supernaked. El equilibrio entre potencia, tecnología, diseño agresivo y un chasis a la altura de las circunstancias la convierten en una opción de referencia para quienes buscan emociones puras pero con control absoluto. La versión SE, con frenos Brembo y suspensión Öhlins, añade un plus de sofisticación para los entusiastas más exigentes.
2026 promete ser un año clave para la saga Z. Cuando “Sugomi Awakens”, el rugido de la Z1100 invita a vivir la conducción en su forma más visceral.