La apuesta de Cadillac por la Fórmula 1 dio un paso decisivo con la presentación en Detroit de la decoración provisional de su futuro monoplaza, un gesto simbólico pero estratégico que confirma la determinación de General Motors por consolidar su presencia en la élite del automovilismo mundial. El acto tuvo lugar en el edificio Hudson’s, coincidiendo con la inauguración de la nueva sede global de la compañía, y sirvió para mostrar al público una réplica a escala real del coche que debutará en el campeonato de 2026.

Aunque el modelo exhibido no revela todavía la configuración aerodinámica definitiva, sí adelanta la filosofía estética y conceptual del proyecto. La carrocería luce un camuflaje monocromático inspirado en el escudo de Cadillac, con patrones geométricos que alternan acabados mate y brillo para dificultar la lectura de volúmenes y proteger así los secretos técnicos del diseño. Este enfoque, habitual en la industria del automóvil, subraya la voluntad del fabricante de avanzar sin exponer prematuramente sus soluciones aerodinámicas.
Uno de los elementos más llamativos del prototipo es la inclusión de los nombres de los miembros fundadores del equipo, tanto estadounidenses como británicos, un guiño a la estructura híbrida que sustentará la escudería. El proyecto operará desde tres centros clave: Fishers (Indiana), Charlotte (Carolina del Norte) y Silverstone (Reino Unido), combinando ingeniería norteamericana con la experiencia competitiva europea.
En el plano deportivo, Cadillac ha confirmado a dos pilotos de amplia trayectoria: Valtteri Bottas, ganador de diez Grandes Premios y doble subcampeón del mundo, y Sergio Pérez, seis veces vencedor y segundo en el campeonato de 2023. Juntos suman más de un centenar de podios, una base sólida para un proyecto que aspira a ser competitivo desde su primera temporada.
La réplica del monoplaza permanecerá expuesta en el Salón del Automóvil de Detroit hasta el 25 de enero. La decoración definitiva se dará a conocer el 8 de febrero, mientras que el debut oficial en pista está previsto para el Gran Premio de Australia, el 8 de marzo, marcando el inicio de una nueva etapa para Cadillac en el escenario global del motorsport.