La histórica marca española EBRO ha dado un paso decisivo en su estrategia de posicionamiento al convertirse en Coche Oficial de la Supercopa de España 2026, un acuerdo que refuerza su alianza con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y amplía su presencia en uno de los mayores escaparates deportivos del país. El torneo, que se celebrará del 7 al 11 de enero, reunirá a cuatro de los clubes más influyentes del panorama nacional: FC Barcelona, Real Madrid CF, Club Atlético de Madrid y Athletic Club.
La compañía, inmersa en un proceso de renacimiento industrial y reposicionamiento estratégico, consolida así su papel como socio clave de la Federación. Este movimiento se suma al patrocinio vigente de las selecciones masculina, femenina y Sub-21 hasta 2030, reforzando una colaboración que trasciende lo estrictamente deportivo y se proyecta hacia ámbitos institucionales, sociales y de imagen de marca.
Un escaparate de máxima visibilidad
La Supercopa se ha convertido en un punto de encuentro para instituciones, patrocinadores y agentes relevantes del deporte español. Su formato de semifinales y final garantiza audiencias millonarias tanto en España como a nivel internacional, lo que convierte a la competición en un espacio estratégico para cualquier marca que busque notoriedad, prestigio y conexión con el público.
Para EBRO, la exclusividad mundial en la categoría de “Coche Oficial” supone un impulso significativo en su estrategia de visibilidad. La marca se sitúa así en un escenario de máxima exposición, alineando su identidad renovada con valores asociados al deporte: esfuerzo, trabajo en equipo, compromiso y orgullo colectivo.
Una alianza que conecta pasado, presente y futuro
El acuerdo llega en un momento clave para la compañía, que avanza en su proceso de reindustrialización con la puesta en marcha de EBRO FACTORY en la Zona Franca de Barcelona y la planta de Montcada i Reixac. Su apuesta por la producción nacional y por modelos basados en energías limpias refuerza su narrativa de innovación y sostenibilidad, pilares fundamentales de su nueva etapa.
La vinculación con la RFEF contribuye a proyectar esta identidad renovada hacia públicos diversos, aprovechando la potencia del fútbol como herramienta de comunicación transversal. La presencia de EBRO en la Supercopa no solo fortalece su relación con la Federación, sino que también consolida su regreso como actor relevante de la industria automovilística española.
Pedro Calef, CEO de EBRO, subraya la coherencia estratégica del acuerdo: “Acompañar a la RFEF en una competición tan emblemática como la Supercopa de España es un paso natural en nuestra alianza. Queremos estar presentes en los grandes momentos del fútbol español, y este torneo reúne todo aquello con lo que nos identificamos: pasión, esfuerzo, tradición y futuro”.
