Mazda prueba su tecnología de captura de carbono en competición

Mazda ha dado un paso decisivo en su estrategia de sostenibilidad con la presentación de la tecnología Mazda Mobile Carbon Capture, un sistema capaz de filtrar y almacenar CO₂ directamente de los gases de escape. La novedad radica en que esta innovación se ha puesto a prueba en condiciones reales de automovilismo de competición, durante la Super Taikyu Series celebrada en el circuito internacional de Fuji.

El ensayo se realizó con un Mazda3 de competición equipado con esta tecnología, que demostró su capacidad de retención de CO₂ a lo largo de una carrera de cuatro horas. Como medida complementaria, el vehículo utilizó combustible diésel HVO 100, neutro en carbono, reforzando el compromiso de la marca con la reducción de emisiones.

El sistema se basa en una estructura porosa de zeolita, que permite capturar el CO₂ para su posterior aprovechamiento. Entre los posibles usos destacan la fabricación de materiales de carbono de altas prestaciones y la suplementación de invernaderos, acelerando el crecimiento de cultivos.

Mazda mantiene un enfoque multisolución, combinando el desarrollo de vehículos electrificados híbridos, enchufables y eléctricos de batería con la mejora continua de sus motores de combustión. La compañía trabaja en la introducción de combustibles neutros en carbono y en la investigación de tecnologías de captura de emisiones, con el objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono en 2050 y cumplir los hitos intermedios fijados por la Unión Europea para 2030 y 2035.