TOYOTA GAZOO Racing W2RC vivió una de las etapas más exigentes de este Dakar tras una Stage 3 marcada por los pinchazos, un terreno extremadamente rocoso y la presión añadida de abrir pista después de su brillante actuación en la jornada anterior. El resultado fue un retroceso significativo en la clasificación general, aunque el equipo mantiene intactas sus opciones de recuperación con diez etapas aún por disputarse.

La etapa, desarrollada casi por completo por encima de los 1.000 metros de altitud, llevó a los competidores a través de los cañones y mesetas de la región de AlUla, un escenario rápido pero plagado de trampas minerales que convirtió cada kilómetro en una amenaza constante para los neumáticos. Los tres DKR GR Hilux de Toyota sufrieron las consecuencias desde los primeros compases, perdiendo un tiempo valioso que les dejó fuera del top 10 provisional.
El mejor clasificado del equipo fue Henk Lategan, acompañado por Brett Cummings, que llegó a rodar a menos de un minuto de los líderes en los primeros 100 kilómetros. Sin embargo, dos pinchazos consecutivos obligaron a reducir el ritmo y completar gran parte del recorrido sin repuestos, lo que les relegó al 23º puesto del día y al 11º en la general.
La situación fue aún más complicada para Seth Quintero y Andrew Short, que partían a solo siete segundos del liderato absoluto. Una cadena de cuatro pinchazos —incluido uno a baja velocidad y otro tras ceder la trazada a un rival— les dejó más de una hora en el camino. Terminaron 57º en la etapa y caen al 27º puesto de la general.
El gesto solidario del día lo protagonizaron Toby Price y Armand Monleón, quienes entregaron su último neumático de repuesto a Quintero y Short para permitirles continuar. Esa decisión les obligó a completar la etapa sin margen de error, avanzando con extrema cautela para evitar un pinchazo que habría supuesto el abandono. Finalizaron 32º y ocupan ahora la 16ª posición en la clasificación acumulada.
La victoria de la etapa fue para Mitch Guthrie y Kellon Walch (Ford Racing), que también se colocan al frente de la general, seguidos por Martin Prokop y Viktor Chytka. El podio lo completó Guy Botterill junto a Oriol Mena, representando a TGR Sudáfrica.
El Dakar afronta ahora un momento decisivo: el inicio de un maratón de dos días rumbo a Hail, con 838 kilómetros cronometrados y sin asistencia externa hasta el final de la Stage 5. Los equipos deberán gestionar mecánica, neumáticos y fatiga con precisión quirúrgica, durmiendo en tiendas junto a sus vehículos y confiando únicamente en sus propios recursos.
A pesar del revés, Toyota mantiene opciones reales de remontada en un Dakar que, una vez más, demuestra que nada está decidido hasta el último kilómetro.